Toronto/EFE
— Ante la crisis de ventas que sufre desde hace varios años en Estados Unidos, una de las estrategias de General Motors (GM) ha sido incorporar modelos inspirados en Europa, como el Saturn Astra.De morro a trasera, las líneas del Astra son más propias de marcas europeas, o japonesas, que las de un vehículo norteamericano.
Pero son precisamente esas diferencias, y la curiosidad que despierta entre los consumidores norteamericanos, lo que General Motors busca con la incorporación a su gama de modelos.
Por supuesto, también las dificultades económicas de muchos consumidores estadounidenses —por la ralentización de la economía del país y la escalada de los precios de la gasolina— han hecho que muchos conductores estén buscando alternativas a los gigantescos vehículos de antaño con modelos más modestos.
El Astra, que se vende en Europa bajo la marca Opel, es perfecto en ese sentido. Es el reemplazo del modelo Ion, pero a diferencia del Astra que se vende en Norteamérica es importado de Europa, donde se fabrica en la factoría de Opel en Bélgica.
General Motors ha dotado al Astra con un motor de 1,8 litros DOHC Ecotec, con apertura variable de válvulas, que desarrolla 140 caballos de fuerza, un motor pequeño para los estándares norteamericanos.
Aunque las cifras de consumo de gasolina son reducidas, el Astra no consigue igualar a las de sus competidores como el Volkswagen Jetta o Rabbit (Golf), el Mazda 5 o incluso el Dodge Caliber.
El Astra con la transmisión manual de cinco velocidades tiene un consumo de 9,8 litros por cada 100 kilómetros (24 millas por galón) en ciudad y 7,3 litros (32 mpg) en carretera.
Con la transmisión automática de cinco velocidades el consumo no cambia en ciudad pero sube a 7,8 litros por cada 100 kilómetros (30 mpg) en carretera.
Quizás una de las mayores desventajas del Astra sea la motorización. Los consumidores no cuentan más que con una opción, porque los tres modelos disponibles —tres puertas XR, cinco puertas XE y cinco puertas XR— cuentan con el mismo motor.
Las diferencias radican en los complementos. El modelo XR de cinco puertas añade ruedas de aleación, aire acondicionado, controles de audio en el volante y un mejor sistema de sonido.
Mientras, el XR de tres puertas —la versión deportiva de la familia— tiene ruedas de aluminio de 17 pulgadas, asientos delanteros deportivos, así como suspensiones y ajuste del giro del volante específicos.
Entre las medidas de seguridad que incorpora el Astra se incluyen seis airbag (airbag frontales de doble etapa, airbag de cortinillas para las dos filas de asientos y airbag laterales para la protección de pelvis y tórax en la fila delantera), así como reposacabezas activos.
El sistema StabiliTrak, que incluye control de tracción con sistema electrónico de estabilidad, es estándar en los modelos de tres puertas y una opción en las de cinco, aunque es un sistema que el Instituto para la Seguridad en la Carretera (IIHS, por su sigla en inglés) considera uno de los mayores avances en seguridad en el sector.
El Astra muestra más su carácter europeo (de origen alemán) en el interior, especialmente en la calidad del acabado.
Los relojes del velocímetro y revoluciones son fáciles de leer gracias a sus generosas dimensiones, que además le añaden un carácter deportivo al interior.
El volante de tres radios es fácil de manejar a pesar de que los ingenieros de GM decidieron utilizar un sistema de dirección asistida que sólo acciona la bomba hidráulica cuando es necesario, lo que permite ahorrar combustible.
Los modelos de cinco puertas tienen disponible la incorporación de un techo panorámico, compuesto por dos paneles, que GM afirma es el mayor de la categoría.
Otra opción son calentadores para los asientos delanteros.








