MÉXICO, D.F.— Óscar de la Hoya sabe que una derrota ante Manny Pacquiao este 6 de diciembre en Las Vegas podría impregnar de negatividad una carrera exitosa.
Para evitarlo, el "Golden Boy" es entrenado por el mexicano Nacho Beristáin, a quien le concede el crédito por la excelente forma física en la que se encuentra a tan sólo 17 días del "Combate Soñado".
"Me siento rápido, fuerte, inteligente, y al ciento por ciento, como si fuera King Kong, siento que puedo destronar a cualquiera, y con Pacquiao esperemos que pueda pasar eso", dijo el californiano al referirse a su confianza para conseguir una victoria sobre el "Pacman" filipino.
Y para ello el mexicoamericano aseguró que la llegada del veracruzano Beristáin a su equipo ha sido clave para ello.
"Mi primera opción no era Nacho, sino seguir con Floyd Mayweather, pero cuando escuchamos que decidió entrenar a [Ricky] Hatton me molesté un poco. Quise agarrar un entrenador mejor que él y no me equivoqué. Nacho es un gran entrenador".
"La condición física que nos ha dado es increíble. Estoy todavía en shock por el poder que me ha sacado en los golpes, de verdad yo no sabía que podía pegar así con el gancho de izquierda", explicó el "Golden Boy".
Y es que, en los entrenamientos, Nacho ha buscado perfeccionar las habilidades de De la Hoya, incluso cuando se ha mantenido trabajando en un peso incluso inferior al del combate, que asegura será un revulsivo para el pugilismo.
"El boxeo recordará esto como una gran pelea, mi estilo y el de Pacquiao van a chocar, la gente no pensará que Manny sube de peso o que Óscar baja, al boxeo le han faltado esas grandes peleas, esos grandes eventos que necesitan los fans para seguir apoyando este deporte", agregó.
















