Puerto Rico/Corresponsal edlp
— Corrían los años de mediados del siglo XVIII y eran tiempos propicios para que las gestas cotidianas de la supervivencia ayudaran a sentar las bases de maravillas simples que la literatura latinoamericana ha recogido en eso que llaman el realismo mágico.Uno de tales acontecimientos, en los que lo mágico y lo religioso se rondan, fue el de las piedras que daban agua, como si un ángel con sentido del humor quisiera hacer un buen chiste sacado de las historias bíblicas sobre Moisés haciendo con su bastón que las piedras del desierto produjeran con qué saciar la sed de los hebreos.
Tal fue el origen del pueblo de Lajas.
Lo dicho, era a mediados del siglo XVIII y un grupo de familias encontró en la zona un manantial que brotaba de unas piedras grandes, lisas y planas, que en Puerto Rico se conocen como “lajas”. Allí se establecieron y suplían agua a viajeros y gente de otras localidades. Aquellas lajas eran su gran riqueza.
Para poder ir montando las piezas literarias latinoamericanas faltaba algún descendiente del mítico pueblo hebreo. Eso se resolvió en 1808, hace exactamente doscientos años, cuando desde la ciudad de San Germán se decidió que para la humilde aldea conocida sencillamente como Lajas sería conveniente tener su propio alcalde, para lo cual se nombró al “Xuete” Teodoro Jácome Pagán, un judío catalán oriundo de la isla de Mallorca.
El negocio salió muy bien para los vecinos, pues el Xuete Jacobo donó parte de sus tierras para que comenzara la construcción de obras públicas, entre ellas, la que sería la Iglesia de la Candelaria.
Pero, otra vez, aquello tenía que tener los ingredientes de realismo mágico… de lo contrario, no se vale.
Fue un caminante que decidió descansar debajo de un palo de higueras un día de esos de sol ardiente. Al acercarse, sin embargo, vio en el tronco —como si estuviera tallada— la Virgen de la Candelaria.
El hombre volvería al lugar y la encontraría de nuevo, ante lo cual fue a avisar a los vecinos, que corrieron al lugar a contemplar el milagro.
Nadie más pudo observar la imagen. En cualquier otro lugar habrían concluido que el hombre no decía la verdad, pero no en aquel sitio, donde el agua había salido de las piedras. Así las cosas, entendieron que eso tenía que ser un mensaje silencioso de la propia Virgen de la Candelaria y se propusieron levantarle una capilla.
Pasaron más de cien años, la pequeña aldea mágica y religiosa siguió creciendo y ya para 1874 —hacía mucho tiempo que el Xuete Jacobo había fallecido— la villa comenzó su lucha para ser reconocida como pueblo. Los empeños tuvieron éxito en 1883 logró su condición de municipio.
A finales del siglo XIX, a punto de la llegada de las fuerzas invasoras de Estados Unidos, ya Lajas contaba con 8,165 habitantes, de los cuales más de mil sabían leer y escribir, un promedio muy bueno para la época. De hecho, tenía seis escuelas públicas.
Por aquella época, estaba muy lejos de ser la humilde aldea. Allí vivían, además de puertorriqueños y españoles, venezolanos, dominicanos, holandeses, franceses, alemanes y suizos. Contaba con siete ingenios, cultivos de caña, café, tabaco, frutos menores y pastos para nada menos que 13,823 cabezas de diversos tipos de ganado, así como minas de fosfatos y una de sal.
Aunque la mayoría de las casas de la zona urbana eran bohíos de paja, tenía decenas de negocios y servicios, entre los que había panaderías, tiendas mixtas, ventorrillos, bodegones, carnicerías, pulperías y hasta su farmacia y un médico cirujano.
A mediados del siglo veinte, entre 1944 y 1955 se desarrolló el proyecto experimental de riego del Valle de Lajas, que lo convirtió en una de las principales reservas agrícolas del país. Mientras, pescadores de Guánica y Cabo Rojo establecieron una modesta villa pesquera cerca de las antiguas minas de sal, y en poco tiempo se convirtió en uno de los principales centros turísticos de Puerto Rico con panoramas de paraíso, que ofrece su bahía fosforescente a científicos y visitantes. Así, Lajas ha seguido siendo el pueblo maravilloso de las piedras que dan agua.









