Nueva York
— A los tres los quiere; los adora. Son su vida; su mundo. Pero los tres llegaron por descuido. Así lo confiesa la puertorriqueña Eunise Hernández, quien salió embarazada por primera vez a los 19 años de edad.“Mis tres embarazos ocurrieron de momento. Yo tenía mis pastillas y de zángana se me olvidó tomarlas y vino mi primer hijo. Con los demás fue igual”, recuerda la madre soltera residente en Brooklyn.
Ahora, con tres niños a cuestas (de 11, 5 y 3 años), lo último que quiere la hispana es tener un nuevo muchacho que alimentar, vestir, cuidar y educar.
“Tengo tres y ya me operé (ligadura de trompas) porque con esta economía es demasiado tener tantos hijos” dice.
Hernández forma parte del alto número de mujeres en Nueva York que, por no usar condones o métodos anticonceptivos han quedado embarazadas a pesar de no estar buscando un hijo.
Un informe del Departamento de Salud de Nueva York (DOH, en inglés), llamado ‘Are New Yorkers Having Safe Sex?’ (‘¿Están los neoyorquinos teniendo sexo seguro?’), indica que en el 2006 más de la mitad de todos los embarazos en la Gran Manzana fueron inesperados.
El reporte, que estudió los índices de comportamiento sexual inseguro en la ciudad, encontró que más de un tercio de las neoyorquinas entre 18 y 44 años (39%) no utilizaron ningún método anticonceptivo la última vez que tuvieron sexo y, aún así, la mayoría de estas mujeres (83%) dijeron que no planeaban un embarazo. Otro tercio (34%) dijo haber usado condones solamente, mientras que un 13% usó una forma de anticoncepción hormonal (como las píldoras, el parche o el anillo vaginal).
El informe también demostró que sólo el 7% de las mujeres emplearon dos métodos anticonceptivos juntos (el condón y el hormonal). Por otra parte, un 6% de las encuestadas dijo haber usado otras opciones como el método del ritmo, la interrupción de coito, cremas, espumas, esterilización, o simplemente “confiaron en sus maridos”.
Alis Peralta, una madre soltera residente en Brooklyn y originaria de Santo Domingo tampoco planificó los embarazos de sus dos hijos. “Yo los tuve y ya. No los planifiqué pero tampoco me los iba a sacar”, dice Peralta que salió embarazada a los 16 años y tuvo que abandonar la escuela secundaria.
“Yo estaba con mi esposo y salí embarazada a los dos meses y no lo planeé ni nada. No usaba condones ni pastillas anticonceptivas porque tenía marido, pero ahora estoy soltera y me cuido mucho porque uno no puede seguir teniendo muchachos. La economía está muy cara”, reflexiona la madre de dos hijos de 7 y 4 años.
Sin embargo, Patricia Rodríguez, de Ecuador, que está embarazada y tiene un niña pequeña, dice que sí es fácil planificar un embarazo porque existen muchas formas de protegerse. “Si uno no quiere tener un bebé tan temprano, uno puede cuidarse sola y sin ningún método anticonceptivo, sólo hay que planificar con el esposo. Hay que pensar en el futuro y no en el momentito”.
La doctora Susan Blank, asistente del comisionado del Departamento de Salud de Nueva York para la Oficina de Control y Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual, dijo que hay muchas personas que están en riesgo de salir embarazadas y desconocen los métodos de control de la natalidad que existen. “El comportamiento (sexual) es algo muy personal que no podemos cambiar, pero tenemos que estar seguros que existe la información que necesitan sobre los condones disponibles y formas de control de la natalidad apropiadas”.
Otras estadísticas más alarmantes indican un aumento en el número de abortos en Nueva York. En el año 2006 (las cifras más recientes), se practicaron 90,157 abortos en la ciudad. Se estima que en la urbe se practican 250 abortos diariamente en cerca de 200 clínicas y oficinas de doctores privados. Esto podría significar, según expertos, que muchas neoyorquinas están seleccionando el aborto como su principal método de control natal.
Haydeé Morales, de Planned Parenthood, una institución que da servicios de salud sexual en diferentes centros en la ciudad, confirmó que “los abortos en Nueva York están mucho más altos que en el resto del país”, y le atribuyó el problema de los embarazos no planificados a la combinación de una serie de factores como la pobreza, barreras culturales, falta de prevención y sobre todo, la poca educación e información que se le da a los adolescentes.
“En Nueva York hay evidencia de que casi la mitad de los estudiantes de escuela secundaria reportan que están teniendo sexo, o que son sexualmente activos, pero tenemos un sistema escolar en esta ciudad donde no hay un currículo de educación sexual aprobado entre los grado del kindergarten hasta los grados de secundaria”, explica la experta, quien indica que los jóvenes están obteniendo esta información en los cuartos de chat, en computadoras, y teléfonos celulares.
Sin embargo, Maibe González-Fuentes, portavoz del Departamento de Educación de Nueva York refuta esta postura y dice que durante el período escolar 2007-2008 se introdujo un nuevo currículo de educación sexual en todas las escuelas públicas de la ciudad.
“Introducimos un currículo que se llama ‘HealthSmart’, que es recomendado para las escuelas secundarias del grado 8 al 12. Entre los grados 9 y 12 se introdujo un nuevo componente que se llama ‘Reducing the Risk’ que le permite a las escuelas cubrir todos los estándares para la educación sexual que son establecidos en el estado de Nueva York y que hemos identificado con nuestro trabajo con el Departamento de Salud”, asegura la vocero.
Según Morales, otro problema es que “ el tema de la sexualidad y la intimidad; todo eso culturalmente para nosotras como latinas es tabú. Tenemos que romper el silencio, porque la vida de nuestros hijos e hijas depende de que nosotros como padres hablemos sobre ese tema, pero primero debemos orientarnos”.
“La religión también toma juego en esto porque hay muchas latinas que dicen que ‘si estoy supuesta a quedar embarazada es porque Dios quiere’”, comenta la consejera.
El condado de El Bronx, informa Morales, es el que tiene las tasas más altas de embarazos no planificados en toda la ciudad. “El Bronx es uno de los condados donde hay más pobreza, menos educación y menos oportunidades económicas”.
La doctora Blank enfatizó que en la ciudad de Nueva York hay condones disponibles de manera gratuita y en todos los condados para prevenir no sólo los embarazos sino también las enfermedades de transmisión sexual.
También está disponible el Plan B (también conocido como anticoncepción de emergencia), que es una forma segura y efectiva para que las mujeres prevengan un embarazo luego de tener sexo sin protección. El DOH ofrece el Plan B de manera gratuita a todas las mujeres en sus clínicas en los cinco condados. Además se puede comprar en cualquier farmacia sin prescripción si se es mayor de 18 años.
Los expertos concluyen que, a pesar que existen muchos métodos anticonceptivos, la mejor forma de prevenir un embarazo sigue siendo el usar condones en forma correcta y regular.
Pedro.frisneda@eldiariony.com
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