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Denver, 28 ago (EFE).- Líderes demócratas latinos afirmaron hoy que, tras concluir la convención del partido en Denver, librarán una lucha "casa por casa" por el senador Barack Obama, convencidos de que su rival republicano, John McCain, ofrece "más de lo mismo".
Durante una conferencia telefónica, el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa y los legisladores Xavier Becerra, Hilda Solís, Raúl Grijalva y Nydia Velásquez señalaron que la primera candidatura de un negro a la presidencia constituye un "momento histórico" para todas las minorías en EEUU.
Los líderes indicaron que esa oportunidad irá acompañada por un esfuerzo masivo para que los latinos se decanten por Obama en los comicios generales del próximo 4 de noviembre.
La campaña de movilización de votantes se centrará en los estados donde los hispanos podrían ser el voto decisivo en esta contienda, entre ellos Nuevo México, Colorado, y Nevada.
Solís dijo que llevarán la lucha a donde éstos viven, oren o trabajen.
La campaña, realizada en paralelo a la inscripción de votantes que llevan a cabo desde hace meses varios grupos hispanos, incluirá llamadas telefónicas y visitas a domicilios, iglesias, sindicatos y centros comunitarios, precisó Eliseo Medina, del Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicio (SEIU).
Se calcula que este año, hasta once millones de hispanos acudirán a las urnas.
Por su parte, Villaraigosa dijo que irá a "tocar puertas" en distintos barrios latinos en Pueblo (Colorado) mañana, viernes, con el mensaje de que Obama "es el cambio y la esperanza que buscamos para el futuro" de EEUU.
El alcalde y los congresistas se deshicieron en elogios hacia la ex rival y ahora fiel seguidora de Obama, Hillary Clinton, y su esposo, el ex presidente Bill Clinton, quienes ofrecieron sendos discursos de apoyo al senador de Illinois.
En ese sentido, Becerra restó importancia a las críticas de que el partido no ha logrado resarcir las heridas del reñido proceso de las primarias, en las que Clinton logró el apoyo de 18 millones de votantes pero no los suficientes votos para hacerse con la candidatura.
"El senador Obama se ganó esta oportunidad, luchó duro y ganó", dijo Grijalva quien defendió las políticas de Obama en torno a inmigración, salud, educación y trabajos.
La plataforma demócrata, adoptada durante la convención, incluye el apoyo a un incremento de la seguridad fronteriza y la legalización de la población indocumentada.
Velasquez consideró que, para que el Congreso finalmente apruebe una reforma migratoria integral, "no bastará con tener al senador Obama en la Casa Blanca", y que la meta es incrementar el margen de la oposición en el Legislativo.
En general, la oposición demócrata ha querido pintar a McCain como un "clon" del presidente George W. Bush que, a su juicio, "ofrece más de lo mismo".
Sin embargo, el plan de los demócratas tiene fuerte competencia, ya que la campaña de McCain también hace lo propio por sumar adeptos entre el electorado hispano, haciendo hincapié en que el senador de Arizona incluso ha roto filas con su partido para apoyar la reforma migratoria.
El recrudecimiento del combate a los indocumentados, a través de redadas en todo el país, ha supuesto una ventaja para los demócratas, según analistas.
Uno de los retos de McCain es precisamente, según observadores, corregir la percepción de que ha abandonado la reforma al enfatizar primero la seguridad fronteriza.
Una encuesta reciente, encargada por "Western Majority Project", indica que Obama tiene el 64 por ciento del voto hispano en Arizona, Nevada, Nuevo México y Colorado, frente al 25 por ciento de McCain.
De todas formas, ambas campañas cuentan con voluntarios y personal hispanos, y han invertido cuantiosas sumas en anuncios televisivos en medios de comunicación en español.
Los hispanos conforman el 12 por ciento de los delegados en la convención en Denver (Colorado), que concluye hoy con el discurso de aceptación de Obama ante 75.000 personas en Invesco Field. EFE









