OAKLAND.— Sufrimiento, preocupación, miedo, separación y terror, fueron las palabras que predominaron entre quienes aportaron su testimonio durante el foro público de discusión, que dirigió la Congresista por el Noveno Distrito de California, Barbara Lee el pasado 13 de junio en la Iglesia de Santa Columba en esta ciudad.
"El Congreso de los Estados Unidos tiene que saber que no sólo no apoyamos estas prácticas por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en contra de la comunidad inmigrante, sino que firmemente nos oponemos a ellas" manifestó la congresista Lee en desacuerdo a las redadas.
La congresista del Noveno Distrito de California solicitó a las personas presentes en el evento que le envíen cartas relatando las experiencias negativas causadas por estas redadas, con el fin de presentarlas ante el Congreso.Entre los panelistas se encontraban Arnoldo García de la Red Nacional por los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados, Noel Gallo de la Junta Escolar de Oakland, el doctor Steven Pitts, especialista en políticas laborales de la Universidad de California en Berkeley y la abogada Julie Harumi Mass, de la American Civil Liberties Union. Los panelistas manifestaron sus preocupaciones. Algunos dijeron que de continuar estas prácticas, la economía de la zona se vería grandemente afectada y con gravísimas consecuencias para comerciantes del área.
Una crisis de dignidad"Los niños son los más afectados, incluso niños nacidos en los Estados Unidos, pero con padres ilegales, tienen miedo de ir a la escuela y de no encontrar a sus padres en sus casas al volver; se ha causado un gran ausentismo en las escuelas por el temor a las redadas" apuntó Noel Gallo.
"Yo me pregunto: ¿Por qué esto tiene que sucedernos aquí en Oakland? ¿Por qué ahora? Las escuelas deberían ser el terreno más sagrado donde los niños encuentren las mejores condiciones para su desarrollo. Nuestras puertas están abiertas para recibir estudiantes en todo momento, pero en lugar de eso, nuestra gente vive aterrorizada de acercarse incluso a las escuelas por causa de las redadas. Estamos ante una auténtica crisis de dignidad", agregó Gallo.









