RUMBO
Han pasado 146 años desde que el Ejército mexicano al mando de Ignacio Zaragoza y los inolvidables indígenas zacapoaxtlas derrotaron en Puebla (1862) la primera oleada de la intervención francesa en México. Pero la lucha por el Cinco de Mayo persiste encarnizada.Esa lucha se pertrecha hoy en Estados Unidos con anuncios de cerveza, mariachis, orgullo mexicano y méxicoamericano y consignas por los derechos y libertades en una fiesta que, al final, es mayor en Estados Unidos que en México.
Todo aderezado con la imagen de Zaragoza, al que algunos consideran un héroe méxicoamericano: nació en 1829 cerca de Goliad, Texas (entonces territorio mexicano), su madre era de San Antonio y era pariente de Juan Seguín, quien luchó en 1836 al lado de Sam Houston en la Batalla de San Jacinto, que condujo a la independencia de Texas de México.
La celebración del Cinco de Mayo en EU empezó cuando aún sonaban cañones franceses. Mexicanos, sobre todo en el suroeste del país, celebraron el triunfo y "comenzaron a organizar colectas y a enviar dinero para el ejército mexicano", dice José M. Alamillo, profesor de la Universidad del estado de Washington. Alamillo explica que el fervor patriótico mexicano en EU creció con el tiempo, al grado de que el 5 de mayo de 1894, por ejemplo, el periódico Las Dos Repúblicas, de Los Ángeles, publicó su primera plana en verde, blanco y rojo.
En el siglo XX, el Cinco de Mayo floreció como de fiesta patriótica, en paralelo al 16 de septiembre, día de la Independencia de México.













Agregar comentario: