Penélope Cruz (FOTO: AP/Daniel Ochoa de Olza)
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París - Latinoamérica, sus jóvenes talentos y sus autores consagrados, aportarán en 2008 un brilló poderoso al Festival de Cannes, con una creciente presencia respecto a ediciones anteriores, y también en cintas como "Ché", del estadounidense Steven Soderbergh, y "Maradona", del serbio Emir Kusturica.

Los actores Benicio del Toro y Gael García Bernal, Penélope Cruz y Javier Bardem, serán, junto con el ex futbolista argentino y mito eterno de su arte, algunas de las estrellas iberoamericanas de la 61 Festival de Cannes, que comienza este miércoles y concluirá el próximo día 25 en esta ciudad del sureste francés.

El mundo latino contará con cuatro filmes entre la veintena en competición por la Palma de Oro, dos de ellos de autores de la talla del brasileño Fernando Meirelles, que abrirá la muestra con "Blindness"; y de su compatriota Walter Salles, quien junto con Daniela Thomas presentará "Linha de Passe".

México estará presente en esta sección del festival con el director Alfonso Cuarón, uno de los miembros del jurado presidido por el estadounidense Sean Penn.

Entre los 17 cortos de escuelas de cine del mundo elegidos por la Cinéfondation figuran "El reloj", del argentino Marco Bergier; y "O som e o resto", del brasileño André Lavaquial.

En declaraciones a Efe, el presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob, celebró la importancia alcanzada por Latinoamérica en materia de séptimo arte y vaticinó un futuro todavía más próspero no sólo para México, Argentina y Brasil, sino también para otros países como Venezuela, Chile, Colombia o Uruguay.

En Cannes 2008, América Latina será, además, una de las puertas de entrada para España, que cuenta tan sólo con una película seleccionada, "El canto de los pájaros" de Albert Serra, en La Quincena; más allá del filme de Woody Allen "Vicky Cristina Barcelona", protagonizado por Penélope Cruz, Javier Bardem y Scarlett Johanson, en coproducción con España, fuera de competición.

El director español Pedro Almodóvar miembro habitual de la "familia" de Cannes desde hace una década, fallará esta vez a su cita por encontrarse en plena preparación de "Los abrazos rotos", como lamentó el delegado del certamen, Thierry Frémaux, al presentar su 61 edición.