Ante la crisis económica actual, se proyecta que la mayoría de las familias celebrarán este año la cena de Acción de Gracias en el comedor de su propia casa.
Según datos de la Asociación Americana de Automóviles, el fin de semana próximo el flujo de pasajeros que viajarán en avión bajará en todo el país en comparación con otros años.
Esto quiere decir que los supermercados probablemente tendrán más clientela que adquidirá al degollado y desplumado pavo, protagonista de la cena que ha sido adoptada por muchos inmigrantes.
También quiere decir que las familias que por años no festejan la cena en su hogar tendrán que acudir a los recetarios y desempolvar adornos para decorar la mesa.
Bertha Díaz, experta en decoración y estilo de las tiendas Marshalls, asegura que para ello no hay que gastar mucho dinero.
"Antes de sentarnos a hacer una larga lista de nuevos elementos a comprar, hay que ver primero qué tenemos en los anaqueles de la casa", señala. "Hay que hacer un inventario de los manteles, servilletas, platos, cubiertos, bandejas y utensilios para servir los alimentos; vasos, copas y adornos alusivos a la festividad. Y luego hay que seleccionar las cosas que nos sirven para el tipo de cena que deseamos hacer".
Para los adornos, dice, hay que buscar floreros de vidrio transparente que se acumulan en casa año tras año y que se pueden rellenar de naturaleza muerta, que puede comprarse con poco dinero en las tiendas de materiales para artes manuales.
También hay que limpiar los candelabros que servirán de centro de mesa. De no tenerlos, entonces se pueden comprar veladoras con tonos de la temporada otoñal.
"Las velas no deben tener perfume", aclara. "Ya que será suficiente el aroma natural de los alimentos a ingerir este día".
En cuanto a la vajilla, Patricia Sturlas —propietaria de una escuela en etiqueta y modelaje— dice que esta tiene que ser de porcelana si la cena es elegante, y de cerámica o papel desechable si es informal.
Pero como esta cena es especial, puntualiza, es preferible dejar a un lado la loza de diario y servir los alimentos en platos elegantes y vestir la mesa con un mantel de tela blanca o crema.
"En la mesa elegante, las servilletas tienen que ser también de tela y los cubiertos tienen que ser metálicos; ojalá de plata", indica.
Las servilletas de papel se reservan para la mesa informal que puede vestirse con un mantel de tela o papel desechable de tono anaranjado, amarillo o guinda.
Bertha Díaz manifiesta que la mesa informal puede arreglarse igualmente con manteles individuales. Y como lo ecléctico está de moda, estos no necesitan tener el mismo tono, pero sí el mismo estilo y material.
Si se ponen floreros como centro de mesa, la experta en decoración explica que estos tienen que ser bajos para no bloquear la visión y conversación entre los comensales.
El chef Steve Kasmar, del departamento de artes culinarias del Los Angeles Trade Technical College, sostiene que la decoración más barata y práctica es la que aprovechan los mismos alimentos de la mesa de Acción de Gracias.
"¿Qué más vistoso que un pavo bien decorado con rodajas de calabazas cocinadas, que sean de diferentes colores y especies?", dice. "En esta temporada se encuentran fácilmente en todos los supermercados a bajo precio".
Para darle un color de contraste al pavo, las rodajas de calabaza cocinadas se pueden colocar sobre una cama de col verde con borde morado e intercalarlas con arándanos rojos —cocinados en un poco de agua y azúcar morena— y habichuelas salteadas en ajo y cebolla morada.
El pavo también puede decorarse con rodajas de naranja fresca y arándanos endulzados.
Si el pavo se sirve a la mesa cortado, Karmar dice que la bandeja tiene que estar bien presentada.
La mejor forma es colocando las alas enteras en la parte superior del plato y las piernas en la parte baja, y rellenar la zona media con la pechuga cortada en rodajas dejando un poco de piel.