Sin duda alguna, un icono por excelencia de estas fiestas es el pino de Navidad, ya sea natural o artificial, pues trae de inmediato la atmósfera que invita a la unión familiar, paz y alegría; su decoración depende en gran parte sobre cómo se arregle el resto de la casa buscando que exista uniformidad en el estilo; he aquí algunas recomendaciones para que su árbol luzca espectacular este año:
La clave para conseguir un árbol de Navidad infantil es que los niños lo decoren a su gusto con diversos materiales como cartulinas, dulces, palomitas de maíz, cartón y papel de colores.
Sirven todo tipo de cosas para usarlas de adornos, desde los dibujos del colegio, pasando por sus propios muñecos como osos de peluche y muñecas de trapo e incluso llegando a pequeños adornos de plastilina o papel aluminio.
El papel aluminio permite crear, de manera muy sencilla, estrellas o pequeños árboles que pueden colgarse de las ramas.
También la típica estrella de la punta puede ser realizada con cualquier papel pegado a un cartón y coloreado en amarillo.
El mismo procedimiento se puede realizar para crear campanitas; para imitar esas figuras se pueden reciclar los botes pequeños de yogur y forrarlos con papel brillante del color de su elección.
Los colores típicos de la Navidad son el rojo y el verde. Una casa decorada solamente con estos tonos resultaría muy aburrida, por eso pueden combinarse con otros como el cobre, plata o dorado. Crema y vino también son buenas opciones; la clave es buscar un contraste entre los colores.
Las frutas y las flores son de los adornos más utilizados. En el primer caso predominan las manzanas, peras y uvas. Como flores favoritas están las magnolias y hortensias, aunque la flor navideña por excelencia es la Nochebuena.










