SAN JOSÉ.— Son momentos muy difíciles para una comunidad que se siente olvidada. Los indocumentados siguen siendo un tabú; la realidad de la que no se habla y nadie defiende, por miedo a que salpique. Una visita como la de Rigoberta Menchú es un bálsamo para tanta herida abierta.
La premio Nobel de la Paz llegó a San José para animar a los estudiantes inmigrantes y para hacerles entender el valor de su lucha. "Sé que muchos de ustedes han nacido en los lugares más pobres, más abandonados del planeta; tienen dolor en su historia" dijo a una audiencia de más de doscientos estudiantes en el colegio comunitario Evergreen.
"Yo he aprendido que no se vale vivir como víctima, porque ustedes no son víctimas. Hay que salir adelante", expresó.
Menchú les comunicó a los jóvenes que su mensaje más importante ese 21 de octubre era que tuvieran autoestima. Que no vivieran con miedo, para poder desarrollar los más grandes conocimientos y que lucharan una y otra vez contra las injusticias.
"Las personas con autoestima vencen todo tipo de obstáculos, no son quejosos, no ponen pretextos, sino que aprovechan las oportunidades. Yo aprovecho las oportunidades de hoy porque hoy estoy viva", manifestó la mujer guatemalteca.
Animó a la audiencia a no hablar de los problemas, sino a construir cada día una solución para resolverlos porque "es bonito ser consciente, pero no es suficiente".
El tiempo se agota
Desde bien temprano en la mañana, Menchú acudió a un evento para recaudar fondos a beneficio de los estudiantes indocumentados de Evergreen, quienes difícilmente pueden obtener becas para pagar sus estudios universitarios.
Se refirió al calendario Maya, que el 21 de diciembre de 2012 termina su largo conteo de una era de 5,126 años. Astronómicamente, ese invierno el sol se alineará con la vía láctea y la tierra por primera vez en 26,000 años. Aunque no se han descrito consecuencias científicas sobre este fenómeno, hay quienes creen que tiene un significado apocalíptico, mientras otros interpretan un renacer en la era humana.
Rigoberta denominó ese momento como el "no-tiempo", que define una gran oportunidad "porque no somos quienes empujamos el destino, sino que el destino nos empuja ahora a nosotros". Además aseguró que la clave para recuperar la armonía es unir energías y trabajar de manera conjunta y en vibración con la naturaleza.
"El reloj funciona ahora al revés, al revés de la energía de la naturaleza. Tenemos que trabajar para que vuelva a trabajar con ella", insistió. "Hay que dejar de trabajar pensando siempre en el futuro. El futuro es ahora; mañana será otro futuro", agregó.
Víctima de la guerra
Rigoberta atacó la guerra con dureza porque ella ha sido víctima de la misma en su natal Guatemala. "He visto lo que hace una guerra, cómo crea hambre, sufrimiento, huérfanos, resentimiento. Por eso sé que la guerra nunca puede ser sinónimo de paz".
Recordó un pasado de tortura y humillaciones y añadió que, a pesar de haber llorado mucho, se siente una mujer exitosa "porque he luchado y sigo luchando. Si me hubiera quedado allá nadie me daría hoy de comer", afirmó refiriéndose a su país.
"Sé que a muchos acusan de ilegales" dijo la mujer de voz suave, capaz de levantar una ovación al exclamar: "para mí ningún ser humano es ilegal". Subrayó la importancia de todo lo que los estudiantes indocumentados están aprendiendo, por la misma situación en la que viven.
Les recalcó además la conciencia cívica que están logrando a su edad, por estar obligados a luchar para conseguir lo que otros obtienen sin esfuerzo. "Todo esto que les ha tocado vivir es muy importante y les pido que allá donde vayan, transmitan la fuerza de lo que han aprendido".
María Fuentes, de la mesa directiva del colegio comunitario Evergreen, se refirió a esa misma conciencia al explicar el efecto que la visita de la guatemalteca podía hacer en los estudiantes.
"Menchú se refleja en sus vidas de una forma esperanzadora, para que puedan pensar en el camino que tienen por delante y sean conscientes de dónde están ahora. Y se den cuenta que tienen un papel como individuos, y como grupo, para lograr un objetivo", concluyó Fuentes.