El 24 de abril de 2006 un conjunto de agencias federales, incluyendo la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) allanaron el populoso Little Village Discount Mall, ubicado a unos pies del arco que da la bienvenida a dicho vecindario.
La misión era arrestar los integrantes de una red de falsificadores de documentos. Sin embargo en el proceso, provocaron temor entre la comunidad mexicana que radica en el área; muchos de ellos creyeron que se trataba de una redada de indocumentados.
A un año de este suceso una decena de organizaciones comunitarias se reunieron en el lugar de los hechos para ofrecer su diagnostico de cómo esta acción afectó a los residentes.
Aunque Dion Miller-Perez, director del Proyecto de Educación Comunitaria Telpochcalli (PECT), dijo entender el motivo detrás de la investigación federal -titulada Operativo Tigre de Papel- fue firme al decir que la forma en que se llevó a cabo la incursión fue un atropello ya que, según él, la comunidad mexicana que satura el vecindario sigue alarmada por el acontecimiento.
El concejal George Cárdenas, representante de este vecindario coincidió con el organizador comunitario. Comentó que antes la gente se sentía en confianza al pasar por esas calles "porque esta era su comunidad. Vienen aquí y se sienten como si están en su casa. Eso ha terminado. Eso es lo triste de todo esto," aseveró el funcionario de origen mexicano.
No todos comparten este punto de ver. Alejandro Chávez -un paletero de 77 años de edad que ha trabajado afuera del mercadillo cada verano durante los últimos cuatro años y que estuvo presente cuando las autoridades allanaron el sitio el 24 de abril de 2006- consideró que la gente acude al Discount Mall en la misma cantidad que hace un año.
Tanto el concejal como el paletero están de acuerdo en que los vendedores de documentos han reubicado su negocio. En la plaza donde está asentado el centro comercial "ya no se ven más" dijo Chávez. "Pero ese día se metían hasta debajo de los carros".
"Párese que ya se fueron" dijo el Cárdenas y sonríe. "Bueno ya no son tan descarados. Ahora ya tal vez lo hacen en el carro o en otros lugares, más discretamente".
Jesús García, presidente de la organización Latinos Unidos, opinó que esta actividad no dejará de existir mientras no haya una forma para que la gente de países en desarrollo tengan una vía para llegar a Estados Unidos legalmente.
"No hay ningún inmigrante sin "papeles" que compra documentos nada más por querer trabajar con papeles de otra persona, con papeles falsos. Lo hacen por la necesidad. Uno esta aquí para darle una oportunidad a sus hijos y a sus familias que crezcan como todos los inmigrantes de este país han hecho", declaró.
"No se les está dando esa oportunidad y es por eso que están comprando los papeles falsos", apuntó.
Si bien, los miqueros simplemente se han mudado a calles vecinas, el foto estudio adyacente al "mall", que según las autoridades, se empleaba para producir los documentos, ha dejado de existir en su totalidad. Un restaurante ha extendido sus instalaciones a esta propiedad.
Por su parte Gail Montenegro, la portavoz del ICE en Chicago dijo que se abstendría de hacer cualquier comentario sobre la efectividad para disminuir la venta de documentos falsos del operativo debido a que había acciones judiciales pendientes.
Se informó que el líder de la banda de miqueros Manuel Leija Sánchez, conocido como el "jefe de jefes", fue arrestado en México el pasado 19 de octubre y permanece encarcelado a la espera de extradición a los Estados Unidos.
Otras dos docenas de personas encaran procesos penales por conspiración a producir documentos fraudulentos. Los supuestos líderes de esta organización también encaran cargos por lavado de dinero y por el asesinato de un competidor. ©La Raza








