TEGUCIGALPA.— El ambiente en la selección de Honduras es de primera, no hay tensión ni ansiedad, es más, los seleccionados se la pasan de broma en broma.
A medida que se acerca la hora del crucial partido contra México, los catrachos lucen muy tranquilos, pero no confiados.
Ayer, durante el cuarto día de trabajo, las risas, los abrazos y las bromas fueron la tónica del entrenamiento.
Los seleccionados, dirigidos en primera instancia por el preparador físico Carlos Velasco, realizaron actividades regenerativas combinadas con aspectos fisicos.
"Vamos todos a hacer gimnasia, vamos, vamos, un poquito de rotación, dale, dale", decía Velasco. "Todo está bien, sólo estamos calentando", comentaba.
La práctica parecía un baile, un juego donde se puso a prueba la concentración y reacción de los futbolistas, quienes saltaban, corrían, y de repente Velasco los agrupaba en grupo de dos y tres.
Nery Medina, Iván Guerrero y Saúl Martínez fueron los más afectados, cinco "pechadas" y cinco abdominales eran las penitencias que cumplían al equivocarse.
El técnico colombiano Reinaldo Rueda se mostró preocupado porque es claro que algo no le gustó en la defensa tras el "partidito" de ayer ante el Real España.









