Algunas personas califican al golf como "el deporte del perezoso". Como no implica correr, agarrar ni lanzar pelotas, como es el caso de otros deportes, resulta fácil considerarlo de esa manera. Pero jugar un partido de golf puede ser un ejercicio excelente. Si necesitas otra excusa para hacerlo, le presentamos algunos beneficios de salud en el golf que nadie puede refutar.
Uno de los principales beneficios del golf es que si desiste de trasladarse en el carrito para ir de hoyo en hoyo estará caminando varias millas en el campo. El juego con 18 hoyos puede implicar un recorrido de 3 a 5 millas. Y como todo amante del golf sabe, la mayoría de los campos tienen una topografía variada, lo cual equivale al ascenso y descenso de colinas, ejercitando varios músculos en el proceso.
Caminar es una actividad cardiovascular de bajo impacto que fomenta el bombeo cardiaco. Muchos médicos aconsejan caminar en vez de trotar, porque no afecta las rodillas ni los pies. La caminata es con frecuencia parte importante de una rutina de ejercitación, y puede promover la pérdida de peso y la salud cardiaca. Y los jugadores de golf que no tienen caddy (persona que le lleva los palos y demás equipos) llevar una bolsa llena de palos le incorpora alguna resistencia a la caminata.
Varios estudios indican que un partido de golf cuenta con los mismos beneficios que una clase de ejercitación de 45 minutos, pues se quema grasa y se mejoran los niveles de colesterol. Algunos estimados indican que un partido de golf llevando los palos puede quemar más de 400 calorías, mientras que caminar halando un carrito puede quemar más de 300 calorías.
Además, el uso del palo y golpear la pelota constituyen ejercicios físicos. La repetición puede ayudar a la tonificación de los músculos de los brazos, espalda y hombros, y puede además mejorar la flexibilidad el rango de movimiento. El golf también contribuye al fortalecimiento de la coordinación mano-ojos y al equilibrio, y puede ser una forma excelente para que los jugadores con más edad mantengan su agilidad y nivel de actividad con bajo impacto.
Además de los beneficios físicos palpables, jugar golf también implica algunos beneficios de salud mental. El simple hecho de estar al aire libre en un día hermoso puede estimular el ánimo de cualquier persona. Suponiendo que no nos concentramos en el aspecto competitivo y el ansia de ganar, el golf puede ser una misión relajante que contribuye a la disipación del estrés. También la camaradería ayuda, pues se emplea tiempo con amigos y otros jugadores, entablando animadas conversaciones. El golf posee numerosos beneficios, y a pesar de no desplegar tanta energía como el béisbol o el fútbol, por ejemplo, sigue siendo un deporte beneficioso para la salud del corazón.









