MÉXICO, D.F. (REFORMA).— El defensa central del América, Carlos Sánchez, fue dado de alta la tarde de ayer, pues José Náder, neurólogo que atendió su caso, consideró que ya estaba listo para irse a casa y comenzar la segunda fase de su recuperación tras el infarto cerebral que presentó el pasado 12 de agosto.
"Hemos sido testigos del gran esfuerzo que hizo para salir adelante, pudimos rescatar una buena cantidad de cerebro, ya no hay edema, ya no hay trombo, y se alimenta por sí mismo", apuntó el especialista.
Cuando se le preguntó al médico si el zaguero podría hacer ejercicio, Náder respondió que requerirá de un gran esfuerzo físico y dependerá de su fortaleza para saber si le darán dos o tres sesiones diarias.
"Los mejores resultados se darán en los próximos seis meses, pero estoy seguro que dentro de un año o año y medio seguirá recuperándose", apuntó Náder.
El neurólogo dijo que por el momento Carlos no podrá hacer ejercicios fuertes debido a que todavía no tiene el cráneo completo y que en un plazo de uno a tres meses se le hará una cirugía plástica para colocárselo (mediante una craneoplastía).
¿Volverá a jugar futbol?
"Debo decir que no, pero espero que Carlos contradiga mis palabras y se recupere", dijo Náder.
Sánchez abandonó el nosocomio en ambulancia, por lo que no se le pudo ver físicamente.
‘GRACIAS A TODOS’...Emocionados por la evolución que ha presentado Carlos Sánchez se mostraron sus familiares luego de que ayer fuera dado de alta.
Benjamín Sánchez, padre del jugador, agradeció todo el apoyo que recibió su hijo y su familia durante este trance.
"Gracias por preocuparse por Carlos, por las oraciones de tanta gente. Carlos está muy bien y los quiere ver, pero todo a su debido tiempo", señaló.









