Nueva York
A Ingrid Hoffmann los televidentes están acostumbrados a verla dando consejos de cocina a través de su programa Simple y delicioso, de Food Network y este jueves los neoyorquinos tendrán la oportunidad de compartir con ella personalmente en la BNP Paribas Taste of Tenis, donde tenistas y chefs famosos unirán sus cualidades en pro de los más necesitados de La Gran Manzana.
Aunque esta no es la única causa benéfica con la que está involucrada esta experta culinaria.
"Trabajo con un programa piloto de una escuela secundaria neoyorquina, donde reciben niños que han sido rechazados por el programa educativo tradicional y aquí reciben instrucción práctica, aprenden a calcular las comidas. Se preparan para salir a la vida productiva y se el abren otras posibilidades. La idea es abrir otras escuelas como ésta alrededor del país", comenta emocionada la chef que también está involucrada con otras obras sociales porque "creo que uno en la vida debe dar. Es importante retribuir cuando uno ha recibido tanto."
Hoffmann no se siente una mujer exitosa sino "muy trabajadora. Yo empecé trabajando 10 horas al día en el restaurant de mi mamá y lo hice para comprarme mi primer carro. Después empezaron a salir oportunidades que tampoco eran tan fáciles de asumir porque una editora me invitó a hacer una columna semanal que se convirtió en casi diez páginas. Había gente que me decía que yo estaba loca, pero sabía que eso repercutiría positivamente en mi futuro".
"Yo creo en el trabajo constante, en la gente que logra las cosas con tesón. Hay mucha gente que se ha rendido, ése no es mi caso. Mis padres me enseñaron a trabajar y trabajar y eso es lo que he hecho toda mi vida."









