SAN FRANCISCO.— Menores de edad que cometan delitos mientras están ilegalmente en Estados Unidos serán entregados a las autoridades federales de inmigración, revirtiendo así una política de casi 20 años en San Francisco, dijo el alcalde Gavin Newsom.
Bajo una cláusula en la política de dar asilo a inmigrantes indocumentados en la ciudad, menores de 18 años de edad que cometían delitos estaban siendo devueltos a sus países o albergados a costo municipal, indicó Newsom.
Pero ahora, "si usted comete un delito, no vamos a ser su refugio", dijo Newsom.
La antigua política fue criticada el mes pasado luego que cinco menores hondureños convictos de delitos de drogas escaparon de un hogar para menores en el condado de San Bernardino, al que habían sido enviados por San Francisco.
Newsom dijo que la ciudad había gastado 2.3 millones de dólares para albergar a 162 menores indocumentados desde 2005 y otros 38,955 dólares para enviar de regreso a delincuentes juveniles a Honduras, Samoa y México en los últimos dos años.
El programa se derivó de una ordenanza municipal de 1989 que declaró San Francisco ciudad santuario. Según el plan, los adultos que cometen delitos están claramente exentos de protección, pero la situación de los menores no estaba clara bajo la ordenanza, dijo Jeff Adachi, defensor público de San Francisco.
Funcionarios federales de inmigración se reunieron el jueves con el Departamento Juvenil de Libertad Condicional de San Francisco para delinear su colaboración, dijo Newsom. El alcalde está considerando presentarse a las elecciones de gobernador de California en 2010, pero dijo que la decisión de cambiar la política no estaba relacionada con ello.
"Existía una fisura en la ley y estamos trabajando con las autoridades de inmigración para elaborar el programa apropiado", dijo Newsom. "Ningún otro alcalde había lidiado con esto; nosotros somos el primer gobierno municipal en 20 años en asumir esta responsabilidad".







