Primero sirvieron para las amenazas entre cárteles rivales, luego para intimidar a la policía y en los últimos días para acusar al jefe del Ejecutivo, Felipe Calderón y altos mandos del ejército de proteger al capo del cártel de Sinaloa Joaquín "El Chapo" Guzmán, prófugo desde 2001.
Gigantescas telas -conocidas como "narcomantas"- aparecieron en por al menos cuatro ciudades de los siguientes estados del país: Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas, Quintana Roo, Veracruz y Zacatecas.
"Sr. Calderón: 'Guerra y ejecuciones seguirán, si tu gabinete sigue protegiendo a delincuentes como Joaquín Guzmán, Ignacio Coronel, La Familia, Oscar Valencia e Ismael Mayo Zambada'", se leía en una de las mantas colocadas en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas.







