Más de 300 incendios seguían ayer ardiendo en California tras dos semanas de actividad destructora, lo que ha llevado a las autoridades a elevar el número de efectivos dedicados a su combate.
La cifra de terreno quemado subió un día más y ya supera las 213 mil hectáreas, según el Departamento de Bosques y Protección contra Incendios del estado.
Las autoridades se enfrentan a 332 focos de los 1,783 que se llegaron a declarar desde el 20 de junio, cuando una tormenta eléctrica, en medio de gran sequedad, encendió matorrales y monte bajo principalmente.
Hasta ahora han ardido 85 edificios. Miles de personas recibieron órdenes de evacuación en los condados de Monterey, Santa Bárbara y Shasha, pero en California no son obligatorias, por lo que, como en el pasado, numerosos residentes permanecen en sus casas para intentar salvarlas.
Muchos de ellos han rociado sus viviendas con un gel especial de protección que se ha popularizado en el estado, donde los incendios son una constante durante el verano.
Otros, como Heather Wehnau, de 27 años, no esperaron a tener las llamas cerca. Ante la proximidad de las llamas a la ciudad de Goleta, se fue a la casa de unos amigos en Isla Vista.
"El cielo estaba naranja. Los vecinos estaban sentados en los porches con radios y linternas. Se puede ver el fuego, se puede oler, se puede respirar, pero no sabes dónde está", comentó Wehnau.
El gobernador del estado, Arnold Schwarzenegger, se reunió ayer con los encargados del combate contra el incendio que amenaza a Goleta, cerca de Santa Bárbara.
El viernes, Schwarzenegger movilizó a otros 200 miembros de la Guardia Nacional, tras los 200 que había activado el 1 de julio.
"Estos soldados adicionales darán una ayuda muy necesaria a los bomberos", dijo el gobernador.
El general William Wade, que comanda la Guardia Nacional en ese estado, destacó que en el pasado este cuerpo había dado apoyo logístico a los bomberos, pero que por primera vez irá a la primera línea del fuego.
Los nuevos efectivos recibirán formación contra incendios desde el lunes, antes de añadirse a un virtual ejército de más de 20 mil personas que combaten contra las llamas.
También se han desplegado 1,641 camiones de bomberos, 118 helicópteros y 10 aviones.
La prioridad de las autoridades es contener el incendio llamado Gap, que arde en las colinas y los cañones de chaparral en torno a Goleta dado que allí hay más de 2,600 viviendas amenazadas.
Hasta ahora ha quemado casi 2,200 hectáreas y está contenido en un 10%, informó ayer la Oficina de Servicios de Emergencia de California.
El fuego fue avivado durante la noche por vientos de entre 50 a 80 kilómetros por hora que ganan velocidad al encajonarse en los cañones de las Montañas Santa Ynez.
El otro foco principal es el llamado incendio Basin, localizado en las inmediaciones de la ciudad costera de Big Sur, en el condado de Monterey.
Ese fuego ha engullido unas 26,500 hectáreas y los bomberos tan sólo han contenido un 5% de su extensión.
"Es un incendio muy activo", alertó Curtis Vincente, un portavoz del Bosque Nacional Los Padres, en una entrevista con el diario local Monterey Herald.
Ayer los bomberos cortaban vegetación a lo largo de la autopista 1 para encauzar el fuego.
Esa es una de la decena de carreteras que están cortadas en toda California, desde la frontera con el estado de Oregon hasta el norte de Los Ángeles.









