BOGOTÁ, Colombia.— El presidente Álvaro Uribe desestimó ayer las versiones que señalan que las fuerzas militares habrían pagado una recompensa para lograr el reciente rescate de los 15 rehenes, y afirmó que los que han hecho circular esa información son unos "amargados que no conocen a Colombia".
El mandatario hizo la declaración en alusión a una versión que difundió en la víspera una radio suiza, según la cual Colombia habría pagado 20 millones de dólares por el rescate de Ingrid Betancourt, tres contratistas estadounidenses, siete militares y cuatro miembros de la policía.
"Por ahí hay unos amargados que están tratando de sacrificar esa operación porque es que esos amargados conocen a Colombia de lejos. Por allá en un frío europeo, ¿qué van a saber del ingenio colombiano?", dijo Uribe durante un consejo comunitario en el departamento centro occidental de Caldas.
"Ellos creen que el ingenio colombiano son los matones de las FARC. Hombre, algún día van a conocer a esos muchachos del Ejército que se ingeniaron esa operación", agregó Uribe.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, negó el jueves la versión del pago de recompensa, y dijo que toda "esa información es absolutamente falsa, no tiene ningún fundamento... 20 millones de dólares hasta habría salido barato porque habíamos ofrecido hasta cien" millones de dólares para que aquellos insurgentes desertaran y trajeran con ellos a los secuestrados.
El gobernante reiteró la felicitación a las fuerzas militares colombianas por el rescate que hicieron el 2 de julio de los 15 secuestrados, y les hizo un llamado a seguir trabajando para acabar a los grupos irregulares, y liberar a "750 colombianos secuestrados" que permanecen en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
"Frente a las necesidades de Colombia, todo triunfo grande es apenas un escaloncito. Por eso hay que trabajar más todos los días. Si uno se confía le pasa lo del torero que se distrae y empieza a mirar a los tendidos [al público], a pedir aplausos, [y] le pierde la cara al toro y termina empitonado [corneado]", agregó.
Insistió en que "no nos podemos descuidar un momento... hasta que sometamos ese infame potro del terrorismo".
Por su parte, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, desveló también ayer que la Operación Jaque, que permitió la liberación de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de las FARC, fue acelerada por miedo a que se produjeran filtraciones.
El ministro explicó que en principio estaba previsto que se desarrollara en un plazo de 10 días, pero se adelantó.
"La aceleramos al máximo porque el riesgo de que se filtrara cualquier cosa era muy grande", dijo, aunque matizó que "el riesgo para los secuestrados era mínimo".
El ministro colombiano hizo estas afirmaciones durante su intervención ayer en el Campus de verano de la Fundación FAES, que dirige el ex presidente del gobierno español José María Aznar, y que se desarrolla en la localidad madrileña de Navacerrada.
Santos explicó que en realidad no fue una operación militar, sino de inteligencia, y puso a modo de ejemplo que en el caso de que fueran detectados antes de llegar a la zona, lo más probable era que la guerrilla escapara con los secuestrados.
Si eran descubiertos al tomar tierra, quienes corrían entonces mayor riesgo era la tripulación del helicóptero y los agentes infiltrados.
A todos ellos se les advirtió el riesgo que corrían y "ninguno titubeó", agregó el ministro, que insistió en que "nunca hubo riesgo alto para los secuestrados".
El responsable colombiano de Defensa reiteró que la Operación Jaque fue "ciento por ciento colombiana" y que "es un golpe que creo que todavía las FARC no han podido asimilar".









