Asunción
Varios miles de personas se congregaron ayer ante la sede del Congreso paraguayo convocados por el Frente Popular y Social en defensa del Gobierno de Fernando Lugo frente a las denuncias de que hay una conspiración en su contra.
El Frente, que agrupa a más de un centenar de organizaciones sociales, sindicales y campesinas aliadas de Lugo, condenó además la actitud del presidente del Congreso, Enrique González Quintana, que, según dijeron, es "autoritaria, golpista y de corte fascista"
La manifestación coincide con una sesión ordinaria del Senado para tratar de terminar con la crisis en que está sumida la cámara por el cuestionado juramento del ex presidente Nicanor Duarte como miembro pleno de la misma.
A pesar de que según la Constitución le correspondía ser senador vitalicio, con voz pero sin voto, una vez que dejase de ser jefe de Estado, Duarte se presentó a las elecciones de abril como primer candidato al Senado por el Partido Colorado y obtuvo el escaño.
Duarte juró como senador activo ante González Quintana en contra de la opinión de la mayoría de los senadores, que anuló ese acto y ratificó su condición de senador vitalicio como establece la Constitución para los ex gobernantes.
La mayoría de los senadores también confirmó en el escaño a Jorge Céspedes en sustitución de Duarte.
El Frente exige la destitución de González Quintana.
Quien es de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos, tercera fuerza política y liderada por el general retirado Lino Oviedo, así como abrir un proceso político en el Congreso al fiscal general del Estado, Rubén Candia, y al vicepresidente del Tribunal Superior de Justicia Electoral, Juan Manuel Morales.
Según denunció Lugo el lunes pasado, Morales y Candia participaron junto con Duarte y Oviedo en una reunión celebrada el pasado domingo en la vivienda de éste último, según el general Máximo Díaz Cáceres, enlace de las Fuerzas Armadas en el Congreso.
Díaz Cáceres, quien afirmó que fue conducido a esa reunión después de haber sido invitado a otro lugar por el titular del Congreso, dijo que fue consultado sobre la opinión de los mandos militares sobre la crisis en el Senado.
A partir del testimonio del militar, Lugo denunció este lunes una conspiración presuntamente urdida por Duarte y Oviedo, lo que motivó la inmediata reacción de los países de la región en apoyo del proceso democrático paraguayo.









