Con su novena presea dorada, el estadounidense también empató las nueve medallas doradas que ganaron Carl Lewis, Paavo Nurmi y Larysa Latynina en la historia olímpica.
Compitiendo en la línea seis, Phelps rápidamente se apoderó de la punta y ya a la mitad de la segunda vuelta aventajaba a sus rivales por un cuerpo completo y casi terminó adelante cuando tocó la pared en 1:42.96 minutos, rompiendo la marca de 1:43.86 que él mismo impuso el año pasado en los Campeonatos Mundiales.
"Sólo quería estar adelante cuando llegara al punto de los 50 metros, y eso es lo que hice", dijo Phelps al final de la carrera. "Estaba en agua abierta y era difícil que los otros me vieran".
Park Tae-hwan, de Corea del Sur, se llevó la de plata con un tiempo de 1:44.85, al llegar cuando Phelps ya estaba viendo la pizarra; Peter Vanderkaay, uno de los compañeros de entrenamiento de Phelps, dio a EE.UU. el bronce con 1:45.14.
"Sabía que Park es fuerte en los últimos 50 metros", señaló Phelps del medallista de oro de los 400 libres. "Por eso sabía que debería ser rápido y estar concentrado", manifestó.
Quien se está consolidando como la estrella de Beijing, y quien batió la marca del mundo de la distancia, suma seis oros de Atenas 2004: 100 y 200 mariposa, 200 y 400 estilos, y los relevos 4x200 libre y 4x100 estilos, además de dos de bronce en los 4x100 libre y los 200 libre.
El nadador de Baltimore (Maryland) lleva tres preseas áureas en la capital de China: 400 estilos, 4x100 libre y 200 libre.
Spitz ganó dos en los Juegos Olímpicos de México en 1968 y siete en los de Munich en 1972, y una plata y un bronce en la capital mexicana.
En 1968, el californiano venció en los dos relevos de libre, y en 1972 lo hizo en 100 y 200 libre, 100 y 200 mariposa y en las tres pruebas de equipos.
La novena medalla de oro de Phelps en Beijing llegó con otro récord mundial. Él mismo poseeía el de los 200 libre desde los Mundiales de Melbourne en 2007 con 1:43.86, y marcó 1:42.96, de tal forma que cada medalla de oro que ha ganado lo ha hecho con un récord del mundo.
Por detrás del americano se clasificaron el coreano Park Taehwan, con 1:44.85, y el estadounidense Peter Vanderkaay, medalla de bronce con 1:44.85.
Su compatriota Natalie Coughlin se proclamó campeona olímpica de los 100 espalda al derrotar a la zimbabuense Kirsty Coventry, que había batido el récord del mundo en las semifinales.
La africana no pudo bajar el domingo de 59.00 y no repitió su marca que le hubiera dado la victoria. Coventry se quedó en 59.19, por los 58.96. La presea de plata se la llevó otra norteamericana, Margaret Hoelzer, con un tiempo de 59.34.
La cruz de la moneda la representó la francesa Laure Manaudou que, de momento no ha subido al podio del "Cubo de agua" de Beijing. Terminó en la séptima posición en los 100 espalda con 1:00.10.









