Fue uno de esos golpes de los que difícilmente se levanta el más aguerrido de los guerreros para ganarle a la cuenta de 10 que lleva el réferi. Tras el golpe contundente de la vida, derribado, con la visión nublada, los oídos zumbando y mareado, el boricua se voltea, pone un guante en la lona y se pone de rodillas.
"Le he pedido perdón a Dios por todas mis fallas, estoy arrepentido de tantas cosas y busco que me dé otra oportunidad el Creador", dijo Camacho. El ‘Macho’ se ha levantado y dice estar listo para terminar el combate de pie.
Contra ChávezEn una entrevista exclusiva con Rumbo, el nueve veces campeón del mundo habló de su vida controvertida, de sus días en la cárcel, de la noche en que "le entró el demonio", de su relación con su hijo Héctor y de la paliza que le quiere dar a Julio César Chávez antes de retirarse definitivamente.
"No puedo ponerlo de otra manera, yo simplemente quiero meterle una paliza a Chávez antes de irme del boxeo. Ya después de que le meta su paliza nos podemos ir a tomar y pasarnos la noche con muchas mujeres, pero antes tengo que tenerlo por 12 rounds", dijo Camacho.
El puertorriqueño fue vencido por Chávez en septiembre de 1992 en una de las peleas más esperadas de esa década. El combate fue favorable al mexicano y terminó siendo para Camacho una de las derrotas más duras de su carrera.
Camacho (78-5-2, 37 KO), que siempre fue reconocido por sus extravagantes vestuarios y su 'colorido' vocabulario, decidió volver al ring luego de tres años de ausencia para pelear por el campeonato Súper Welter (154 libras) de la WBE que está en las manos de Perry 'The Punisher' Ballard (20-1-0, 15 KO).
El primer reto a vencer será dar las 154 libras, algo nada fácil considerando el tiempo que ha estado fuera del boxeo y los pocos días que quedan antes del combate. Si Camacho no da el peso automáticamente perdería y eso frustraría sus planes de pelear con Chávez.
Si lo logra, su regreso se dará nada más y nada menos que en Houston el 18 de julio en la Reliant Arena dentro de una cartelera combinada de boxeo y artes marciales mixtas.
Ya tienes 46 años. ¿Qué te ha motivado para regresar al ring?
"Me comenzó a picar el gusanito y siento que todavía tengo mucho que dar. Es cierto, ya las rodillas me duelen mucho y no tengo la misma velocidad de antes pero tengo experiencia. Quiero hacer unas cinco peleas más antes de retirarme y pelear con Chávez".
Mucha gente dirá que regresas por problemas de dinero.
"Todos necesitamos dinero y dime ¿qué otra cosa voy a hacer donde me van a pagar $80,000 o $90,000 por una noche de trabajo? Sí, es cierto, me hace falta el dinero porque tengo una familia que mantener y deudas, pero no son las únicas razones [por las] que estoy regresando, tengo metas por cumplir. También es cierto que tiré mucho de mi dinero en drogas, mujeres y gastos legales. pero eso ya ni es bueno lamentarse. Cuando estás arriba te sientes que nada te puede tocar y vives a lo máximo, con excesos peligrosos".
¿Ya superaste tus problemas con la droga y el alcohol?
"Tengo que superarlos o si no voy a la cárcel. Recuerda que estoy bajo libertad condicional: si violo la ley me meten preso y no quiero regresar a ese lugar (la cárcel), no es para mí, yo soy una persona de espíritu libre pero también estoy consciente de que soy como un perro desenfrenado que necesita que alguien me esté jalando de la correa.









