Tras vender más de 50 millones de discos a lo largo de esta década, Shakira añade ahora otro triunfo a su carrera artística.
La promotora musical Live Nation confirmó ayer que la cantante colombiana llegó a un acuerdo con la compañía por 10 años, convirtiéndose así en la primera artista latina de su catálogo de músicos que también incluye a Madonna y U2.
El valor del acuerdo se calcula entre los 70 y los cien millones de dólares, según estimaciones del diario The New York Post y de la agencia de noticias Associated Press, respectivamente.
El acuerdo, llamado 360 —ya que abarca todos los aspectos de la actividad de un artista— incluye, según el comunicado de prensa emitido por la agencia de relaciones públicas D. Baron Media Relations, "gira de conciertos, mercancía, patrocinio, promoción digital y derechos discográficos en el futuro".
De este modo, Shakira se une a la lista de estrellas exclusivas que se han embarcado en la propuesta empresarial y musical de Live Nation, como la banda irlandesa U2, el rapero Jay-Z y Madonna.
El acuerdo entre la intérprete de Like a Virgin y Live Nation se cifró en alrededor de 120 millones de dólares, 30 millones menos de los que la misma empresa pagó a Jay Z en similares condiciones.
La apuesta de los directivos de la promotora musical por firmar tales acuerdos ha causado críticas en ciertos sectores: por ejemplo, hace unos días, Live Nation defendió el contrato con Madonna a pesar de las mediocres ventas de su nuevo CD, Hard Candy —el último con temas originales de la cantante para Warner Bros.—, y de las ventas de entradas logradas hasta la fecha para su nueva gira.
Al respecto, Live Nation augura unos ingresos finales para el tour de Madonna de 250 millones de dólares, 55 millones más que la gira precedente, Confessions on a Dance Floor, que batió récords de recaudación.
No obstante, el director de Live Nation, Michael Cohl, fue obligado a renunciar a su cargo hace una semana debido a su política de contratos 360 que no ha sido bien recibida por su junta directiva.
Según D. Baron Media Relations, la decisión de Live Nation de contratar a Shakira se basa en su interés por "contar con los artistas más importantes del mundo, capaces de penetrar en los cinco continentes y en aquellos mercados aún en desarrollo".
Según la agencia de relaciones publicas, "hay sólo pocos artistas que cumplen con estos requisitos y a los que Live Nation ha logrado fichar: Madonna, U2, Jay-Z y ahora Shakira... artistas capaces de revolucionar la industria".
La empresa considera a Shakira —quien declinó comentar para este artículo a través de su oficina de relaciones públicas— "la artista más importante de su generación por su impacto global claramente consolidado. Este acuerdo la coloca en el reducido y selecto grupo de los artistas más importantes del mundo".
Shakira seguirá trabajando para su actual compañía discográfica, Epic Records —que pertenece a Sony BMG—, para quien editará dos álbumes finales: uno original, que está previsto que sea lanzado al mercado el año que viene, y otro recopilatorio de grandes éxitos.
La histórica asociación entre la intérprete de Las caderas no mienten y Live Nation confirma el giro radical que está sufriendo la industria musical.
Mientras las discográficas siguen sufriendo los efectos de la crisis de ventas, nuevas propuestas de distribución aumentan considerablemente su presencia en el mercado.
Así, Coldplay lanzó su nuevo sencillo exclusivamente en i-Tunes (hoy la mayor y más exitosa tienda de música del mundo), logrando después que su más reciente álbum, Viva la vida, se colocara en lo más alto de las listas de ventas del país por dos semanas consecutivas.
Numerosas bandas apuestan por Youtube para presentar sus videos musicales, un material de promoción antaño restringido a las cadenas de televisión musicales, pero que hoy cuenta con la internet como aliada indispensable.
Y Madonna, tras casi 25 años, puso fin a su relación con la discográfica Warner Music —con la que ha mantenido una tormentosa relación desde que en 2004 la cantante presentara una demanda contra la compañía por rescisión de contrato— para pasar a depender artísticamente también de Live Nation.









