"Es la primera vez que vengo a pedir comida, pero es que no se puede. Mi nevera estaba completamente vacía, no sé que hubiera hecho sin esta ayuda porque no sabía qué hacer. No hay trabajo ni soy elegible para cupones de alimentos, todo está caro, no podemos con el precio de la gasolina. Estoy sintiendo la recesión y esto es muy fuerte", exclamó Torres, residente de Kissimmee, chofer de buses escolares.
Ella no está sola. Otras familias hispanas se están sumándose más en la lista de pedidos en el programa de reparto de comida de la Iglesia Cristiana Renuevo Discípulos de Cristo en Kissimmee.
Son más los que pidenEl 85 % de las personas que se han beneficiado del programa son hispanas y el 15 % anglosajones.
En el 2007, repartieron alimentos a 603 familias, y en lo que va de este año ya se ha superado esta cifra con más de 644 familias.
Por esto el pastor Jairo García estima que habrá mayor cantidad de pedidos en los próximos meses.
"La necesidad es tan grande, que estamos viendo a familias que trabajan dos empleos o más, que no pueden con sus gastos. Vemos muchos desempleados, hay ancianos que les vamos a dejar comidas a sus casas porque no pueden transportarse y creemos que va a seguir incrementado los pedidos porque aún faltan los meses más difíciles", afirmó.
Destacó que fácilmente el programa puede alcanzar a finalizar sirviendo a más de 1.600 familias que vienen de Orange y Osceola.
Es que las cifras han aumentando considerablemente: en junio del 2007 sirvieron a 51 familias y en junio del 2008 alcanzaron a 127, siendo más del doble en un solo año.
En agosto del 2007, dieron alimentos a 50 familias, en estas primeras semanas del mes, ya superaron las 30 familias.
"Los pastores estamos aguantando el golpe de la necesidad en la comunidad. He recibido más peticiones de oraciones, gente que busca empleo, familias en crisis por los embargos, pago de servicios y este problema está afectando aún a la gente que trabaja", advirtió.
Se estima que las familias se ahorran entre $ 60 a $ 120 de una compra de alimentos en un supermercado local.
Momento críticoResaltó que a finales de cada mes es que se ve la mayor cantidad de personas que solicitan los alimentos debido a que es un momento crítico en el presupuesto familiar.
"La gente está preocupada por pagar las cuentas y luego ni tienen para comer", agregó.
Precisamente, eso le sucede a Carmen Zorrilla, quien agradeció la donación de comida al pastor García. "La situación económica está muy dura. El pago de agua y luz nos está matando. Pagamos casi $ 450 por mes por una casa donde ni tenemos piscina y he limitado el uso del aire acondicionado", dijo esta madre de familia con 7 miembros.
A su vez, esta hispana dijo que espera en el futuro retribuir este regalo con donaciones que sirvan a otros: "Ojalá sea yo la que dé en los siguientes meses".
El repartoSe les reparte desde aceite, arroz, enlatados, jugos concentrados, leche, cereales, embutidos, frutas, helados, pollo, entre otros, debido a la disponibilidad.
Este programa reciben en parte alimentos del Banco de Alimentos y la otra mitad la compran con dinero de las donaciones. Por ello, también necesitan más fondos para seguir con este plan de emergencia en la comunidad.
Consciente de la gran demanda de alimentos durante los cuatro años de este programa en su iglesia, el pastor García tomó la iniciativa de que la iglesia comprara los alimentos con el fin de que todo aquel que venga a solicitar alimentos salga con su caja de comida.
"Este programa está puesto por Dios, está funcionando porque lo hemos experimentado. Se necesita mayor donación económica para comprar los alimentos que no conseguimos con el banco de alimentos y llenar la canasta. Por experiencia sabemos lo que se necesita y podemos comprar lo que las familias necesitan", dijo García.
Las personas pueden calificar al programa, acercándose hasta la iglesia los martes y jueves desde las 11:00 am hasta la 2:00 pm, y deben presentar una identificación con foto, llenar un formulario y podrán recibir la donación.
Para aportar con donaciones pueden comunicarse con la iglesia al teléfono: 407-870-0083.
Mayor demandaLas agencias que proporcionan alimentos a personas de escasos recursos han visto crecer la demanda, que incluso es más alta que en momentos de desastres naturales, de acuerdo con Nitza Colón, de la organización benéfica Second Harvest, que provee alimentos a la gente de bajos recursos.
El doctor Juan Carlos Amesty, pastor dundador de la Iglesia de Dios Misionera, expresó que han hecho algunos ajustes en la entrega de alimentos: "Si antes dábamos alimentos cinco días a la semana, ahora lo hacemos sólo los viernes".
Y es que Amesty dijo que se ha incrementado el número de solicitantes: "Hay más gente y menos alimentos. Hay gente que ha hecho de esta ayuda su principal fuente de alimento semanal, vienen los viernes hacer su mercado", dijo.
(Colaboró con la nota Roxana de la Riva, de La Prensa.)









