En la búsqueda del voto latino, los aspirantes presidenciales John McCain y Barack Obama, republicano y demócrata respectivamente, prometieron ante una audiencia hispana que la reforma migratoria será una prioridad si obtienen la presidencia.
Los senadores McCain y Obama hablaron, por separado, ante la conferencia anual de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO), y respondieron a las mismas preguntas recabadas de foros previos que NALEO condujo a través del país para conocer las preocupaciones de la comunidad latina: economía, Irak, salud, educación e inmigración.
InterrupciónLa intervención de McCain se vio interrumpida por cuatro manifestantes que en diferentes oportunidades criticaron al senador de Arizona por su política de mantener el curso en la guerra de Irak. Tres mujeres y un hombre, éste último sentado en el área reservada para la prensa, fueron removidos del salón por agentes de seguridad.
Al final de la intervención de McCain, Arturo Vargas, director ejecutivo de NALEO, pidió disculpas al senador de Arizona indicando que los manifestantes no pertenecen al grupo, "no representan nuestros valores ni a nuestros representados".
Aunque NALEO dijo que la inmigración ocupa el último puesto en una lista de cinco prioridades para los hispanos, sigue emergiendo como el tema favorito de los demócratas en sus ataques a McCain.
El senador de Arizona fue coautor de un plan de reforma integral que fracasó en el Senado demócrata y que nunca ha sido considerado en la Cámara Baja de mayoría demócrata. Cuando McCain comenzó a buscar la nominación presidencial, se apartó del tema para atraer a la base conservadora republicana que cataloga el plan de amnistía.
PrioridadAhora McCain enfatiza la seguridad fronteriza antes de ponderar planes de legalización.
Pero a la pregunta de si la reforma será una de sus prioridades en los primeros 100 días de su potencial presidencia, McCain indicó que "será mi principal prioridad ayer, hoy y mañana".
Admitió, empero, que el tema "no ha sido popular con algunos en mi partido", "pero será mi prioridad porque tenemos la obligación de resolver un asunto federal desde el punto de vista federal".
Según McCain, la reforma fracasó porque los estadounidenses no creyeron que se garantizaría la seguridad nacional "y no tendremos éxito hasta que convenzamos de que podemos asegurar la frontera".
Pero afirmó que hay que buscar una solución a la situación migratoria de los 12 millones de indocumentados porque "son hijos de Dios".
El turno de Obama evidenció que la mayor parte de la audiencia lo apoya. Fue recibido con vítores y gritos de "Obama, Obama". El senador salpicó su discurso con dos o tres frases en español y cuando le preguntaron sobre inmigración dijo que siempre admiró a McCain por ser defensor de la reforma migratoria pero después "dio marcha atrás en su compromiso".
"Dijo (McCain) que no votaría por su propia legislación si volviera a ser sometida a votación. Si vamos a resolver los retos que enfrentamos, no podemos vacilar y cambiar dependiendo de nuestras políticas", indicó Obama.
Empero, esa reforma fracasó en el Senado por la oposición de republicanos y de varios demócratas, y la Cámara Baja demócrata no la ha debatido por la división interna entre demócratas que enfatizan la seguridad y quienes abogan por el plan de legalización.
"He criticado ese proceso y lo sigo criticando porque demuestra una falta de llevar algo al pleno (cameral). Entiendo que es importante ganar, pero como mínimo deberíamos considerar algunos pedacitos de esa propuesta de ley", indicó Raúl Grijalva, congresista demócrata de Arizona que apoya a Obama.
Ambos candidatos se disputan una tajada del voto latino que, según dijeron, podría decidir esta elección. Obama indicó que según él es el primer afroamericano en lograr la nominación de cualquier partido, en la audiencia podría estar el primer hispano en lograr esa nominación algún día.
McCain fue reelecto al Senado con más de 70% del voto hispano en Arizona, pero algunos sondeos lo colocan por debajo de Obama en la preferencia del voto latino.
Obama, empero, no fue favorecido por los hispanos en las primarias y sus adherentes admiten que no pueden subestimar a McCain en la lucha por el voto latino.









