Ya terminaron las Olimpiadas y ahora comienza otro tipo de maratón, donde los hispanos tendrán una participación histórica.
Tanto Barack Obama como John McCain estarán al frente de las convenciones de sus partidos, en Colorado y en Minnesota. Pero muchos se preguntan ¿Qué es una convención política y qué es lo que hacen los partidos en esas reuniones?
Primero, un poco de historia. Las convenciones de antaño se parecerían mucho a lo que en México se conoce como "el dedazo", cuando políticos se hablaban entre sí para escoger quién sería el próximo presidente. Algo similar pasaba aquí en Estados Unidos, y por eso la convención se llevaba a cabo a través de varios días, porque a veces se tardaban en escoger al nominado.
Y claro, todo ocurría sin que la gente común y corriente —los votantes— tuviera la oportunidad de ser escuchada. Por eso hace varias décadas se implementaron cambios que, según el liderazgo político, eliminaban esas largas negociaciones y "dedazos".
Ahora tenemos primarias y los llamados "caucuses", para que la gente escoja al nominado y la convención sirve para oficializar lo que la gente decidió.
Entonces, ¿de qué sirven las convenciones si ya se sabe de antemano el nominado? La reunión de decenas de miles de activistas, voluntarios, periodistas y funcionarios es mayormente una enorme fiesta. Para un cabildero, ambas convenciones son una oportunidad de tener a todos los líderes políticos en un mismo lugar para hablar de asuntos pesados en un ambiente festivo.
Para la persona común y corriente, el votante en general, las convenciones son una serie de discursos que le permite ir vislumbrando cuál de los candidatos será su preferido paras las elecciones de noviembre.
También vale la pena hacer notar que este año, entre políticos, voluntarios, delegados y simpatizantes, los latinos estarán presentes para participar como nunca en la fiesta de la democracia, con todos sus defectos y posibilidades.







