No hay duda, la lactancia beneficia al mismo tiempo al bebé y a la mamá.
Dentro del vientre materno, el bebé se halla en un ambiente acuático que es cálido y acogedor las 24 horas del día, y los latidos del corazón de la madre lo arrullan. Al nacer, los niños ingresan a un mundo donde la temperatura cambia constantemente y hay sonidos nuevos que les causa estrés.
La lactancia puede mantener al bebé sin estrés porque la mamá lo tiene en el regazo haciendo que los latidos de su corazón continúen el efecto arrullador de cuando estaba en el vientre. A la vez, lo está alimentando con todos los nutrientes necesarios y anticuerpos que combaten infecciones.
Bajar de peso y másEl bebé no es el único que se beneficia. El útero de aquellas que amamantan se contrae más rápido, y además no son propensas a tener hemorragias posparto u otras complicaciones.
Amamantar es un proceso metabólico que quema entre 200 y 500 calorías cada día, y hace que se pierdan las libras extras que se acumularon en el embarazo.
Además, las madres que dan pecho tienen menos probabilidad de contraer cáncer de seno u ovario.
Por su parte, la organización no lucrativa First 5 LA recomienda amamantar para mejorar la salud de los hijos. La organización proporciona asistencia gratuita a las familias con niños menores de 5 años.
Conrado Bárzaga tiene una maestría en Medicina familiar y ha desarrollado varios programas de salud.
www.first5la.org.









