San José/EFE
— El gobierno costarricense realizó ayer una encerrona, encabezada por el presidente Óscar Arias, con el objetivo de evaluar los resultados de los dos primeros años de gestión, y redefinir el rumbo de las políticas nacionales para los próximos dos años.La reunión es para “definir prioridades y tomar aire porque ciertamente estamos enfrentado un momento difícil en todo el mundo”, explicó Arias a la prensa.
El gobernante descartó cambios en su gabinete producto de esta encerrona, que se realiza en las instalaciones del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), en la provincia de Alajuela, unos 27 kilómetros al noroeste de San José.
Sin embargo, adelantó que algunos de los temas prioritarios en la agenda son nuevas rutas de transporte público, la mejora de un programa de ayudas económicas para estudiantes de secundaria, y formas de enfrentar la crisis del petróleo y los alimentos.
“Vamos a recapitular, analizar el cambio de condiciones y, con esa turbulencia, ver hacia dónde ir en la producción, en lo social y en lo energético”, explicó.
En el encuentro también participan todos los ministros, los presidentes ejecutivos de instituciones autónomas estatales y los disputados oficialistas, quienes rendirán informes de labores al mandatario, pero, sobre todo, expondrán sus objetivos para la segunda mitad de la administración.







