Hay un viejo refrán que dice: "A lo hecho, pecho". Es decir: ¿cometiste un error?, pues ¡acéptalo, aprende de él y sigue adelante! Si tuviste que declararte en bancarrota, no sigas lamentándote y empieza una nueva etapa de tus finanzas ya. Aquí te decimos cómo:
Reestablece tu crédito cuanto antes.
Es difícil y tomará tiempo, pero lo lograrás. Al principio, la mayoría de los bancos y de las compañías de tarjetas de crédito te darán la espalda. ¡No te desesperes! Deja pasar unos meses y busca un banco dispuesto a darte una tarjeta de crédito asegurada. Este tipo de tarjeta estará respaldada por el dinero que deposites en una cuenta.
¿Otra opción? Solicita un passport loan. Para ello, debes poner una suma en una cuenta de ahorro, pedir prestado sobre ese dinero y pagar los intereses mensualmente.
En ambos casos, se trata de oportunidades que te permitirán demostrar que has mejorado tus hábitos financieros. Insiste para que los bancos reporten al Buró de Crédito que "te estás portando bien".
Ten paciencia y esmérate para cumplir. Poco a poco, los bancos y las compañías de tarjetas de crédito se convencerán de que pueden volver a confiar en ti y, al cabo de un año o dos, empezarán a llegarte ofertas de tarjetas "de verdad".
Al principio, sus tasas de interés serán altas, pero si te esfuerzas por liquidar la deuda a fin de mes, las evitarás.
Mejora tu reputación financiera.
Otras estrategias para reestablecer tu crédito son pedir préstamos para comprar un auto o para estudiar. Debes poder cumplir con los pagos, ya que, de lo contrario ¡corres el riesgo de empeorar tu reputación tratando de mejorarla!
Salva tu automóvil.
¿Estás pagando tu auto? Comunícate con el prestamista y firma un acuerdo de reafirmación. Con ello indicarás que quieres conservar el vehículo y que tienes la disposición de continuar pagándolo.
Si no lo haces y fallas en los pagos, podría ser reposeído y vendido. (En ese caso, serás responsable si el auto tiene algún defecto). Ahora bien, si planeas devolverlo, no reafirmes la deuda, pues puede traerte más complicaciones financieras.
Borrón y cuenta nueva.
Verifica que los reportes de Equifax, Experian y TransUnion, los tres principales buroes de crédito, digan que tus deudas han sido "descargadas por bancarrota" (Discharged in Bankruptcy). Si continúan reportando que tienes problemas, toma medidas al respecto.
Evitar servir de cosignatario.
Lo mismo si te lo pide un familiar o tu mejor amigo, ¡no te arriesgues! Si lo haces y por alguna razón esa persona fallara en sus pagos, tendrías que responder y te verías perjudicado.
Recuerda que hasta que hayan pasado 8 años de tu bancarrota, no podrás eliminar otra vez tus deudas en un "Chapter 7".
No empeores tu situación.
Paga puntualmente la hipoteca de tu propiedad o la renta, y también las cuentas del teléfono, el agua, la electricidad y el gas. De esta manera, no complicarás tu situación con el buró de crédito. ¡Si ya "metiste la pata", evita hundirla más todavía!
Apréndete la lección.
Cuando vuelvas a disponer de tarjetas de crédito, piénsalo antes de usarlas a la ligera. Evita la trampa de comprar por encima de tus posibilidades económicas. Págalas a tiempo, usa solo una parte del crédito que te concedan y no te pongas a pedir enseguida que te lo aumenten.
Dicen que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra... ¡Demuestra que ese no es tu caso!








