FRESNO.— Espere contar con menos rebanadas de tomates rojos y maduros junto a la parrilla este fin de semana festivo.
Como el temor por la salmonela ha causado que muchos clientes hayan dejado de lado lo que normalmente es un producto favorito del verano, los productores de tomates de todo el país han tenido que arar sus campos y dejar que los cultivos se pudran en empacadoras.
Mientras que las pérdidas en toda la cadena de suministro superan los 100 millones de dólares, los líderes del sector exigen una investigación en el Congreso sobre el manejo por parte del gobierno del brote de salmonela todavía no resuelto.
McDonald’s Corp., Wendy’s International Inc. y Yum Brands Inc. volvieron a ofrecer algunos tomates en el menú durante las últimas semanas.
Pero ahora, durante uno de los fines de semana más importantes del año, los productores de tomate dijeron que su temporada de verano ya se había visto perjudicada, a pesar del reciente anuncio de las autoridades de EU acerca de que otros tipos de verduras frescas podrían haber causado el brote de salmonela más grande del país.
El brote ha causado intoxicación a 922 personas en 40 estados.
"¿Ahora el gobierno tiene dudas sobre si fueron realmente los tomates los culpables, después de presentarnos como los grandes culpables?", preguntó Paul DiMare, presidente de The DiMare Companies en Johns Island, Carolina del Sur.
"Junio y julio son los mejores meses del año para los tomates, pero nuestro movimiento se ha detenido por completo en Estados Unidos".
Los productores, empacadores y consignadores temen que les llevará meses rehacer el mercado de 1,300 millones de dólares en tomates frescos.
En el condado de Fresno, en el corazón de California, un productor optó por perder 225 mil dólares al dejar que sus tomates se pudrieran en los campos este fin de semana, porque le habría resultado más costoso contratar una cuadrilla para cosecharlos, afirmó Ed Beckman, presidente de la cooperativa estatal California Tomato Farmers (Productores de Tomates de California).
"Generalmente es una semana muy importante para la industria porque todo el mundo hace parrilladas, pero no estamos observando que se materialice la demanda", afirmó Beckman.
"Lentamente estamos viendo que los consumidores reconocen que los tomates de California son, de hecho, seguros. Pero que un productor abandone una inversión de 225 mil dólares, es un gran dolor".
Tomates perdidosEn Rusking, Florida, donde Tony DiMare supervisa las instalaciones de empaque de la empresa familiar, el precio por caja de 25 libras de tomates rojos cayó de 16 a 10 dólares al iniciarse el brote de salmonela a comienzos de junio. Tony DiMare, hijo del presidente de The DiMare Companies, afirmó que no tenía opción más que dejar que la fruta se echara a perder, ya que sus clientes se negaban a llevarse sus pedidos.
"Ahora resulta muy difícil intentar mover este producto", señaló. "Nos han percibido como culpables por asociación en esta investigación que ha tenido errores garrafales".
Como otros en el sector productor, DiMare es crítico del progreso que la Oficina de Alimentos y Medicinas (FDA) ha tenido en esta investigación.
Las autoridades de la FDA y del Centro de Control de Enfermedades (CDC) han afirmado que debido a la gran complejidad del brote y a la vasta cadena de suministro internacional de la industria se han visto entorpecidos los esfuerzos por encontrar las fuentes de contaminación.
En abril, antes de que la primera víctima cayera enferma, las autoridades agrícolas federales visitaron empacadoras y granjas productoras de tomates de Florida en una misión no relacionada para evaluar las condiciones de seguridad de los alimentos.








