NUEVA DELHI
Dos bandas de piratas secuestraron sendas naves y capturaron a sus tripulaciones, mientras otra abrió fuego contra una nave de la armada india antes de ser ahuyentada, en señales claras de que los delincuentes marinos que vagan por el Golfo de Adén están volviéndose más intrépidos y violentos, dijeron las autoridades ayer.
Una nave tailandesa con 16 tripulantes y un barco de carga iraní con 25 fueron secuestrados el martes en el Golfo de Adén, donde los piratas con guaridas en Somalia parecen atacar las naves a voluntad, afirmó Noel Choong, del centro contra la piratería del Buró Marítimo Internacional, en Malasia.
"Esto se está saliendo de control", aseguró Choong.
Los dos incidentes nuevos elevaron a ocho el número de naves secuestradas sólo esta semana, agregó. Desde principios de año han sido secuestradas 39 naves en el Golfo de Adén, de 95 atacadas.
"No hay ningún disuasivo firme, por eso continúan los ataques de los piratas", afirmó Choong. "Las actividades delictivas están floreciendo porque los riesgos son bajos y los premios son sumamente altos", agregó.
Los piratas rondaban principalmente las aguas frente a Somalia, cerca de la costa, pero ahora se han extendido en todas direcciones y están atacando naves más mar adentro, según Choong.
Dijo que un total de 17 barcos permanecen en manos de los piratas junto con más de 300 tripulantes, incluso una nave ucraniana cargada con armas pesadas y un supertanquero saudí que lleva 100 millones de dólares en crudo.
Una fuerza naval de varias naciones ha aumentado sus patrullajes en la región y el martes se anotaron una victoria cuando un buque de guerra indio destruyó una presunta nave de piratas que había abierto fuego frente a la costa de Omán.









