WASHINGTON, D.C.— A días de iniciarse la Convención Nacional Demócrata que nominará oficialmente a Barack Obama como el aspirante presidencial de ese partido, el senador de Illinois se apresta a nombrar a su compañero(a) de fórmula en cualquier momento y las especulaciones sobre el elegido o la elegida son la orden del día.
La campaña de Obama se limitó a decir que el senador primero notificará a sus seguidores mediante un masivo mensaje de texto y posteriormente la mancuerna conducirá eventos en estados clave antes de arribar a Denver, Colorado, para la convención.
El elegido o la elegida pronunciará su discurso de aceptación de la nominación vicepresidencial el miércoles 27 de agosto, mientras que Obama lo hará al día siguiente en el Estadio Invesco Field, hogar de los Broncos de Denver, con capacidad para 76 mil personas.
Obama, quien ha sido comparado con el presidente John F. Kennedy, también decidió, como éste, romper con la tradición y pronunciar su discurso de aceptación en un estadio. Kennedy lo hizo en 1960 en el Coliseo de Los Ángeles.
El proceso de selección de su compañero(a) de fórmula ha seguido con la tradición de investigar a fondo las ventajas y desventajas de los potenciales candidatos. Al frente del mismo han estado los abogados Caroline Kennedy, hija del presidente Kennedy, y Eric Holder.
En el año 2000, Dick Cheney encabezó la búsqueda del vicepresidente para George W. Bush y terminó ocupando el cargo.
Vanessa Cárdenas, analista del Centro para el Progreso Americano (CAP), indicó a La Opinión que es de anticipar que Obama se incline por una opción segura: alguien que compense por la falta de experiencia del senador, particularmente en política exterior; que lo ayude con segmentos de votantes necesarios, por ejemplo, hombres, mujeres o clase trabajadora; y que contribuya a ganar estados que Obama requiere para compensar por aquellos en los que su rival republicano, John McCain, podría aventajarlo.
Los nombres barajados pueden ser familiares en los círculos políticos de la capital federal y probablemente en sus estados de origen, pero no necesariamente resuenan a nivel nacional.
La figura ampliamente conocida es la senadora Hillary Clinton. Aunque sus seguidores consideran que su selección sería beneficiosa para los demócratas, analistas y observadores la han descartado aunque en la política nunca se sabe.
Para atraer el voto femenino, se habla de Kathleen Sebelius, gobernadora de Kansas.
El nombre de Bill Richardson, el gobernador hispano de Nuevo México, resurgió. Pero analistas como Cárdenas descartan una mancuerna integrada por dos minorías étnicas.
Se habla además de los senadores Joseph Biden, de Delaware, y Evan Bayh, de Indiana. Biden ofrece experiencia en política exterior, pero sus casi tres décadas en Washington contrastan con el "cambio" que Obama ofrece. Biden también es notorio por comentarios a destiempo que le han acarreado dificultades en más de una ocasión.
Bayh también ofrece experiencia en seguridad nacional y política exterior y fue gobernador del estado que ahora representa ante el Senado, Indiana, que supone 11 votos electorales en noviembre.
Asimismo, se habla del gobernador de Virginia, Tim Kaine, que ayudaría a Obama en un estado que tradicionalmente vota republicano pero que Obama tiene en la mira y supone 13 votos electorales.
Otros nombres que circulan: el senador John Kerry, ex aspirante presidencial en 2004; y el ex senador de Georgia, Sam Nunn.
Por otra parte, diversos reportes aseguran que McCain planifica anunciar a su elegido al término de la Convención Demócrata. La publicación POLITICO reportó que lo haría el 29 de agosto.
Entre los nombres que circulan están Mitt Romney, ex aspirante a la nominación republicana y ex gobernador de Massachusetts; Tim Pawlenty, gobernador de Minnesota; el senador demócrata de Connecticut, Joseph Lieberman, ex compañero de fórmula de Al Gore en 2000; y Tom Ridge, ex gobernador de Pennsylvania, aunque sus posturas a favor del aborto y moderado en temas migratorios no atraen a la base conservadora, recordó Cárdenas.






