EL MÉDANO, España.— Unos 148 migrantes africanos a bordo de una embarcación precaria arribaron a una playa en la costa sur de Tenerife, islas Canarias, informó ayer el Ministerio del Interior.
El bote de fibra de vidrio arribó sin ser detectado a las 6:30 (5:30 de la mañana, hora del meridiano de Greenwich), cuando los primeros surfistas se aprestaban a salir al mar.
Los migrantes intentaron dispersarse hacia el interior de la isla, pero la policía los detuvo, dijo una portavoz del ministerio. Un hombre que se desmayó en la playa fue hospitalizado con deshidratación e hipotermia, y los demás fueron atendidos por la Cruz Roja.
Todos eran hombres, entre ellos, seis menores de edad, dijo la portavoz bajo la condición de no ser identificada, de acuerdo con las normas del ministerio.
Luego de su identificación en la policía portuaria de Las Américas, los migrantes permanecerán en Tenerife 72 horas antes de ser enviados al centro de detención El Matorral en la isla de Fuerteventura, donde pasarán los próximos 40 días, dijo la portavoz.
Aquellos que sean identificados serán enviados de regreso a sus países de origen. El proceso puede ser complicado porque muchos destruyen o pierden sus documentos de identidad.
Aquellos, cuyo origen no se pueda establecer con certeza, serán liberados en el continente, donde pueden buscar trabajo como "inmigrantes indocumentados".
Miles de africanos subsaharianos intentan llegar a Europa cada año a través de las islas Canarias.








