BOGOTÁ.— La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres contratistas estadounidenses y otros rehenes que estaban en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) llegaron triunfalmente a una base militar el pasado miércoles 2 de julio tras un audaz operativo militar que le puso fin a un cautiverio de seis años, sin efectuar siquiera un disparo.
Betancourt llegó vestida de pantalón negro, sudadera gris, chaleco camuflado militar y botas pantaneras. Sonriente y llena de vitalidad, se fundió en un largo beso con Yolanda Pulecio, su madre, y posteriormente con su esposo Juan Carlos Lecompte.
"Acompáñenme a darle gracias a Dios y a la Virgen. A todos ustedes que me acompañaron en sus oraciones, que pensaron en mí y me tuvieron en su corazón", dijo Betancourt poco después de bajarse del avión de la Fuerza Aérea que la transportó a ella y a los otros ex rehenes desde una población del sur del país hasta la terminal militar en Bogotá. También agradeció al Ejército colombiano y al presidente Álvaro Uribe por la "impecable" operación que realizaron para el rescate de ella y sus compañeros de cautiverio.
El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, explicó por su parte que el rescate se logró después de que los comandos militares lograron "infiltrar la primera cuadrilla de las FARC, la misma cuadrilla que ha mantenido durante los últimos años a un grupo numeroso de los secuestrados en su poder", y les hicieron creer que se trataba de un traslado.
La operación fue "algo realmente de película. Fue un rescate de película", dijo Santos.
Pero además fue "sin un solo disparo, un solo tiro", dijo en su turno el comandante de las fuerzas militares, general Fredy Padilla. En rueda de prensa, Betancourt aseguró que mantiene "la ilusión de servir a Colombia como presidente".
Encuentro con sus hijosMelanie y Lorenzo, los hijos de Betancourt y otros familiares, viajaron desde París en un avión de la presidencia francesa, acompañados del canciller de ese país Bernard Kouchner. Éstos se reunieron con Ingrid el pasado 3 de julio.
Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 cuando era candidata presidencial. En la pasada Navidad cumplió 46 años de edad.








