Llega la moda de personalizar las matrículas de los coches. Lo que antes era puro capricho hoy se ha generalizado en Estados Unidos, donde los hispanos también han caído en la moda.
Que los habitantes de Virginia sean considerados los conductores más vanguardistas o los más vanidosos de EE.UU. depende en gran medida del cristal con que se les mire.
Uno de cada diez vehículos en Virginia lleva matrículas personalizadas o "vanity plates", según una encuesta de la American Association of Motor Vehicle Administrators (AAMVA) y Stefan Lonce, autor de "LCNS2ROM - Licencia para vagar: matrículas 'de vanidad' y las historias que cuentan".
Estas matrículas, que pueden solicitarse en el Departamento de Vehículos a Motor (DMV) o a través de la página www.dmvnow.com, combinan letras y números "a la carta" para expresar mensajes personales o en clave de humor, y suplen la falta de espacio con la omisión de vocales, lo que permite leerlas fonéticamente, como sucede en los mensajes de texto de los teléfonos móviles.
Algunos Ejemplos.No es extraño, pues, encontrarse ejemplos tan originales como 2SMOOTH ("Too smooth"), CUBABE ("See you baby") o 2CUTE4U ("Too cute for you").
Los hispanos no se quedan atrás y también les gusta colocar en sus matrículas querencias, deseos o, simplemente realidades.
Hay quien presume de sus nietos -"Nana X 14î"-, quien lo hace de su procedencia -"Cruceña", en relación a la ciudad de Santa Cruz, en Bolivia- o quien asegura que el auto en cuestión es "mi amor" o "mi sueño".
Eso sí, la norma es clara: Nunca más de siete signos, da igual si son letras o números.
Desde que surgieran en Pensilvania en 1931, las matrículas "de vanidad" se han expandido sin cesar por las carreteras estadounidenses hasta llegar, según esta encuesta, a casi los 10 millones actuales.
Según los datos recogidos entre noviembre de 2006 y abril de 2007, Virginia es el estado que más vehículos "vanidosos" matrícula, con un 16,19 por ciento del total, y Texas el que menos, con un 0,56 por ciento.
Otros estados son New Hampshire (13,99 por ciento), Illinois (13,41), Nevada (12,73), Montana (9,8), Maine (9,79), Connecticut (8,14) y Nueva Jersey (6,88).
Virginia la que más.No obstante, fuentes del DMV en Richmond señalaron a Efe que entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2007 se matricularon en Virginia 7.668.210 vehículos, de los cuales 1.065.217 solicitaron placas personalizadas.
Este índice constituye el 12 por ciento del total estatal, y no sólo supera los datos aportados por la encuesta, sino que lo convierte en el más alto desde que Virginia inició el servicio en 1981.
En opinión de Neil Schuster, presidente de la AAMVA, las matrículas son una "forma de expresión personal, pues cada una cuenta una historia única, sólo conocida por el conductor".
LaTanya Shack, asesora de impuestos en el DMV de Arlington, cree que el precio es un factor decisivo para este éxito, por ser el más barato de EE.UU.
Registro."Tras pagar tu registro", explicó, "sólo pagas 10 dólares anuales por poner tu dominio personal en la matrícula, y si quieres un tipo especial de placa son 25 dólares más".
Virginia tiene unos 200 tipos de placas especiales, aunque la más popular es la placa sobre la "Herencia" (Heritage), con el grabado del ave regional, el cardenal, seguida de las placas sobre el Faro de Virginia, Jamestown 2007 y la Lucha contra el Terrorismo.
Jason D. King, portavoz de la AAMVA, cree que esta fiebre no responde tanto al precio como a un "fenómeno cultural derivado de la pasión que aquí despierta este modo de expresión".
Sin Exclusividad.Para Ginny Falbert, residente de Arlington, se trata de pura "vanidad, no exclusiva de los jóvenes, sino de varias generaciones", y ella es la prueba viviente, pues con 68 años luce orgullosa en su coche la matrícula SCTGIN, "el nombre de mi novio, Scott, y el mío, Gin".
Vladimir Jadrijevic, encargado de la División de Impuestos en el DMV de Arlington, considera importante el orgullo identificador.
"Soy de origen croata pero nacido en Bolivia", señaló, "y conozco a bolivianos que muestran en sus placas abreviaturas que remiten a sus ciudades de procedencia, como CBBA, Cochabamba".
A pesar de las numerosas opciones, no todas las peticiones son procesadas por el DMV, que cuenta con un sistema de filtros para detectar aquéllas ofensivas o inapropiadas.
Melanie Stokes, portavoz de la DMV en Richmond, afirmó que éstas "no puede ser vulgares ni sexualmente explícitas, describir partes íntimas, drogas o su consumo, incitar a la violencia o las actividades ilegales, ni ser racialmente ofensivo".
Jadrijevic señaló que una práctica extendida es la de registrar matrículas con dominios en español, algo que sirve también para evitar esos "filtros".









