Amor, engaño y lucha por la libertad arropados en la espectacular música de Giacomo Puccini resonaron en el cierre de la temporada 2001-2008 de la Ópera de San Antonio.
Tosca, una de las obras más famosas de Puccini y del repertorio operístico en general —y de las más queridas del público y los cantantes— resonó en una producción más que respetable en el Lila Cockrell Theatre del centro de la ciudad con tres funciones entre los días 27 y 29 de junio pasados.
Brillaron en la puesta en escena, sobre todo, la soprano Carter Scott en el papel de Tosca y el barítono mexicano Luis Ledesma, en el del villano Scarpia. El tenor Don Bernandini, aunque esforzado, apareció limitado y su voz sonó demasiado pequeña para satisfacer los momentos del rol protagónico de Mario Cavaradossi y fue frecuentemente opacada por la orquesta.
La representación fluyó ágil y agradable (la escenografía y la orquesta cumplieron su papel) y fue un dignísimo cierre de una temporada y el anuncio de la que viene, en la que cuatro óperas (una en formato de concierto) y la presencia del tenor internacional Andrea Bocelli (en Cavalleria Rusticana) son una tentadora promesa,
Un defecto a destacar en esta Tosca fue la deficientr traducción al español de los supertítulos. Errores gramaticales, tiempos mal conjugados, confusiones de género y traducciones erróneas fueron frecuentes y exasperantes. Cuidar este importante detalle en el futuro debe ser una meta de la compañía.
Días antes de la función, RUMBO entrevistó a Luis Ledesma, barítono mexicano que representó a Scarpia, uno de los villanos más célebres del repertorio operístico.
Ledesma destacó el compromiso de la San Antonio Opera y su director artístico Mark Richter con los artistas mexicanos y latinoamericanos.
—¿Cómo consideras tu momento personal y el de México en el mundo de la ópera?
En México ahorita estamos en un auge […] gracias no solamente a Plácido Domingo, que como español mexicano ha hecho mucho por México, pero tenemos también al famoso Francisco Araiza a Ramón Vargas. Ellos realmente abrieron los teatros internacionales para nosotros.
Hoy en día yo tengo una carrera estable, pero aún no tengo discografía, aún no se me conoce a ese nivel. […] En mi caso esto se logra con mayor madurez, y va a llegar un momento en que no tienen otra opción que contratarme, porque por fortuna voy como los vinos, mientras más pasa el tiempo, más fuerte, más robusto, más rico es el sonido. Me considero entre uno de los 10 mejores barítonos en Estados Unidos.
—La pasión en la ópera es clave...
Tenemos que dar todo [en el escenario].. El cantante tiene la obligación de transmitir, el cantante que no tiene un compromiso con su música no es un artista.
—Andrea Bocelli vendrá a San Antonio en noviembre próximo. Tú has colaborado con él antes, ¿qué opinas de él?
Es un hombre que trabaja todos los días, tiene una fama excepcional, pero es un hombre que trabaja. Tiene una pasión que desborda sensaciones. Al hombre le tengo respeto y me quito el sombrero, porque estudia, estudia, se despierta y se sienta al piano, se pone a estudiar, termina de estudiar y toca la flauta
Ledesma tiene como repertorio principal el italiano (Rossini, Bellini, Donizetti, Verdi, Pucini, Leoncavallo, entre otros), además de Mozart y repertorio francés de Gounod, Bizet, Ravel y Saint-Saens, principalmente.









