Que el verano no te enferme
Cuando llega el verano, todo es alegría. Playa, sol, descanso, amigos, asados o parrilladas al aire libre, cerveza, días largos, piel bronceada, amores de verano… Podría decirse que es la estación más esperada de todas y la que nos trae los mejores recuerdos. Sin embargo, mi paciente Silvia, no recuerda el verano pasado, con tanta emoción. Ella y varias amigas se reunieron a hacer un picnic al aire libre. El sol estaba fuerte, y todas se aplicaron protector solar. Pero Silvia es de esas que pensaba que por tener la piel curtida por el sol no necesitaba protección. Así que no se lo aplicó, y mientras todas estaban charlando, comiendo, tomando fotos y hablando de la vida, ella estaba muy concentrada tomando el sol.
Al día siguiente no sólo estaba roja como un camarón sino que había pasado mala noche. Extrañamente le dolían los labios y se le había hecho un moretón. Las demás la molestaban pensando que su novio la había mordido. Pero ella no tenía novio. Así que sus amigas se preocuparon y la acompañaron a verme. Para sorpresa de todas, el responsable del morado en sus labios no era otro que el señor sol. Los rayos ultravioleta son tan potentes que penetraron en la piel de sus labios rompiendo algunos vasos sanguíneos. De ahí en adelante, Silvia ha pasado mucho tiempo sin tomar el sol. Y ahora, lo hace con mucha, pero mucha precaución.
Prefiere no estar bronceada que tener un melanoma. Es lo que me dice, después de que le conté el riesgo de desarrollar cáncer en la piel cuando uno no se protege.
La lección aquí es nunca salir sin ponerte bloqueador, incluso si está nublado.
Precauciones antes de tomar sol:
*Ponerse bloqueador, como mínimo, media hora antes de exponerse al sol. Se reaplica cada dos horas o después de sudar o nadar.
*El factor de protección recomendable es de un mínimo de 15 SPF.
* Usa una gorra o un sombrero para proteger la cabeza y la cara.
¿Y qué hay de los niños? Se preguntará si es madre. Todas recordamos el verano como una buena época en la infancia, porque es propicia para disfrutar jugando al aire libre. Por eso, no está de más tener en cuenta que los niños necesitan un bloqueador solar con factor de protección más alto, pues su piel es mucho más sensible. También, es importante ponerles ropa cómoda, de algodón, que en lo posible les cubra los brazos y las piernas. Y trata de no exponerte ni exponerlos al sol entre las 10am y las 4pm, que es cuando los rayos del sol son más potentes. Si hay juegos al aire libre que sean antes o después.
Precauciones en el agua
El agua es otro factor muy presente durante esta época y por eso hay que tener en cuenta varias cosas:
*No dejes solos a tus hijos en piscinas, mar, lagos, ríos, cualquiera que sea la elección. No importa que sepan nadar.
*Si no saben, mejor evitar los flotadores. Se pueden voltear y poner en peligro sus vidas.
Hidratación
El agua no sólo representa un peligro para los niños y los adultos. Este líquido preciado, también significa salud. El verano es una época en la que se tiende a sudar y por lo tanto, es necesario reemplazar el agua que se pierde. Lo ideal es que si hace mucho calor, bebas una mezcla de agua y otros líquidos que contienen sodio, como Gatorade. Los síntomas de la deshidratación incluyen sed, fatiga, dolor de cabeza, náusea y confusión. Así de que antes de que aparezcan, bebe mucha agua, incluso si no tienes sed. Mantenerse hidratado es fundamental. Recuerda que nuestro cuerpo está hecho en gran parte de agua.
Espero que con estos consejitos que disfruten de esta temporada en la playa, con la familia, con los amigos, en los picnics, con los amores nuevos y de siempre, porque el verano debe ser sinónimo de alegría y no de enfermedad.








