El comerse un taco con salsa picante esta noche puede sonar como el plan perfecto para terminar el día. Lo que no sabe es que tal vez no sea lo mejor para soñar con los angelitos. Dicen las abuelas y algunas investigaciones científicas que comer picante puede, en efecto, causar pesadillas. El estudio más concreto al respecto fue publicado en el Journal of Psychophysiology. Los investigadores reclutaron a un grupo de jóvenes sanos y les dieron comida que contenía salsa tabasco y mostaza picante durante ciertas noches. Observaron que precisamente luego de comerla, los muchachos pasaron una noche con poco sueño. Puede ser que hayan dormido mal por indigestión, pero los científicos notaron que el picante elevó la temperatura de su cuerpo durante los primeros ciclos del sueño, que determinan qué tan bien se va a dormir. Por eso, si le gusta dormir a pierna suelta, deje el picante para el desayuno (uhm! Chilaquiles) o para el almuerzo.
¡Encontraron al culpable!
Mucha gente ha pasado vergüenzas o malos momentos debido a un fenómeno del que todos sufrimos en mayor o menor medida, sobretodo al despertar. Se trata del mal aliento o la halitosis. Nada más temido que eso, sobretodo si se trata de dar un beso o de hablarle de cerca a alguien. Pero por lo menos, los científicos ya encontraron al culpable. Se trata de un microorganismo llamado solobacterium moorei. Se encontró en 21 personas con halitosis o mal aliento crónico que fueron parte de un estudio realizado por estudiantes de odontología de la Universidad estatal de New York en Buffalo. Los resultados demuestran que esta bacteria nunca está presente en personas que no padecen de este problema. Si bien aún no se sabe mucho acerca esta bacteria culpable de varias vergüenzas y desencuentros, por lo menos ahora que se ha identificado, los científicos se van a dedicar a encontrar la manera de prevenir su formación o de limitar su cantidad en la boca.
La doctora Aliza A. Lifshitz es autora del libro ‘Mamá Sana, Bebé Sano’





