Cada temporada hay lugares geográficos que encantan e inspiran a los diseñadores más importantes para elaborar tendencias que desfilan por todo el mundo.
En este verano, muchos de ellos han recurrido al encanto del Mediterráneo y de todos los países bañados por él.
Así, se puede hablar de un aire de exotismo, tanto en caftanes como en chilabas, ojos muy delineados, melenas negras al aire y rostros tostados por el Sol.
Los estampados también incluyen elementos griegos, turcos y etruscos, así como influencia de las bailarinas y odaliscas.
Un homenaje a este mar, cuna de muchas civilizaciones, cuyas olas siguen inspirando la moda actual.






