MÉXICO, D.F.— Cuando dos expertos complementan sus habilidades para diseñar espacios interiores, surge un binomio de ideas para desarrollar conceptos más equilibrados.
Aunque es difícil aceptar críticas y conceder la razón, las duplas creativas son un ejemplo de saber trabajar en equipo dentro del competitivo mundo del diseño.
Dolce & Gabbana, Victor & Rolf y Martínez & Sordo, por ejemplo, han compartido su trayectoria profesional con éxitos y tropiezos; sin embargo, aunque surgen inconvenientes en el camino, saben que para salir adelante se necesita del ingenio que aportan las dos partes.
Después de 15 años de trabajar juntos, los diseñadores Juan Salvador Martínez y Luis Martín Sordo, inauguraron su centro de interiorismo llamado Showroom Martínez & Sordo.
"El espacio de exhibición cuenta con mil metros cuadrados, donde reunimos gran parte de nuestra colección de mobiliario, accesorios, cerámica, arte y blancos para el hábitat", dijo Martínez.
"Incluso, también integramos nuestras experiencias; es decir, lo que hemos aprendido en cada proyecto. Estas claves definen el estilo de vida y se graban en los detalles del hábitat".
Su concepto es ecléctico, pero, sin perder la frescura contemporánea, logran reunir la sofisticación y riqueza de varios lenguajes que han marcado la evolución plástica.
"En los ambientes del showroom se descubren historias, técnicas artesanales, acentos visuales y texturas en alto contraste", explicó Sordo.
"Cuando las piezas interactúan en armonía surgen los rasgos de su identidad, y esa expresión se comunica con la personalidad del usuario".
Los matices cromáticos y las gráficas orgánicas o geométricas, acentúan el trabajo de los artesanos mexicanos que fabrican parte de su colección de muebles.
De acuerdo con Luis Martín Sordo, un diseñador de interiores es un "doctor de los espacios", un especialista que valora los antecedentes y busca que su "paciente" se sienta mejor consigo mismo y con la percepción de su vivienda.
"Más que ejercicios retóricos, un diseñador crea interiores con emotividad. Cada elemento forma parte de un anhelo único y de un estilo que no cae en la vacuidad del ego", agregó.








