¿Alguna vez has "chateado" hasta la madrugada con alguien que acabas de "conocer" ?, ¿hay contactos en tu Messenger con los que jamás has hablado en persona?, ¿gastas parte importante de tu dinero en ponerle crédito al celular para poder seguir mandando mensajes?
El "chateo" en internet o celular puede desembocar en una dependencia, pues interfiere significativamente en la vida normal de un individuo y, en algunos casos, llega a convertirse en una adicción con características similares a las que se tienen con las drogas, el tabaco y el alcohol, señaló Manuel González Oscoy, académico de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Esta actividad cotidiana, advirtió, se convierte en adicción cuando deteriora el desempeño en otras áreas, como la escolar, familiar, social, laboral o económica; además, puede afectar el estado anímico con pérdida de sueño, cambios emocionales o estrés continuo.
"El ‘chat’ no desarrolla la adicción por sí sola; hay factores que predisponen a esto, pero es el medio de cultivo para que crezcan", subrayó González.
La dependencia a los espacios virtuales, denominada "Desorden adictivo a la internet" por expertos estadounidenses, se caracteriza por la preferencia del placer temporal en vez de entablar relaciones íntimas y profundas, explicó el experto.
Infidelidad cibernéticaSi "chateas" y le envías textos amorosos a escondidas de tu esposa a una mujer que sólo conoces a través de internet... ¿eres infiel? ¿Y si fuera tu esposa quien hiciera lo mismo, la calificarías igual?
"La infidelidad no se reduce a la consumación de un acto sexual, sino también a la posibilidad de establecer algún vínculo con alguien por un medio, como el ‘chat’", dice Verónika Sieglin, socióloga de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
En tanto que Douglas Snyder, psicólogo de la Universidad Texas A&M, asegura que la sociedad está entendiendo que el verdadero sentido de la fidelidad no se limita a las relaciones sexuales con alguien más.
En Estados Unidos, algunos investigadores coinciden en que hoy existe una 50-50 de probabilidad de que una persona casada tenga una aventura extramarital; esa cifra incluye relaciones no físicas. Este tipo de vínculo emocional extramarital ha sido llamado "adulterio emocional" y cada vez hay más personas envueltas en ellos, de acuerdo con Ronald Potter-Efron, psicoterapeuta clínico de Eau Claire, Wisconsin, coautor del libro The Emotional Affair (El amorío emocional).









